El Rincón de Los Vencidos

Nuestro Rincón, Nuestra Historia

Cómprala desde aquí

Éste es el título de mi primera novela. Como dijo Luis Landero: “Toda novela es la sombra de otra, perfecta y arquetípica, que el escritor ha vislumbrado en sus ensueños”.

Es una novela ambientada en una universidad, donde dos amantes sufren las desventuras del amor. La universidad es más que estudiar, y ellos aprenderán esa lección. Más información aquí.



Un Sueño Cumplido. Desde El Rincón a Ti.

Ese fue mi primer libro, que salió a la venta en diciembre de 2009. Si quieres adquirir un ejemplar, pincha aquí. Gracias

28 de marzo de 2010

Loving Beyond...

La echo de menos, la dejé marchar aquella tarde en aquel tren, se marchó y yo no hice nada para evitarlo. Ni siquiera pude decirle que la amaba. No, yo nunca he tenido el valor necesario para estas cosas. Recuerdo su mirada, esos ojos verdes jamás se borrarán de mi mente, y esas palabras: su declaración de amor días antes de coger el tren. Yo sólo la besé, pero no dije nada.

Ella me abrazó y yo sólo pude corresponderle el abrazo, pero seguía sin musitar palabra. Ambos cuerpos muy pegados, muy intensos, ella sintiendo algo por mí, y yo por ella. La única diferencia entre los dos, es que ella había declarado su sentir, mas yo no. Sin embargo, ella sí sabía lo que yo estaba sintiendo en ese abrazo, supongo que ese instinto animal siempre nos puede delatar a los hombres en el abrazo a esa chica que te gusta, o a cualquier mujer algunas veces.

En ese momento nos dimos -sí, nos dimos- cuenta de que estábamos empatados en información de nuestro sentir. De una forma o de otra, ella sabía lo que yo quería que sucediera aquella noche. Y yo, por otra parte también tenía la certeza de hasta dónde podría llegar nuestra última noche juntos. Y eso fue lo que sucedió. Ella volvió a tomar la iniciativa y yo a no decir nada. Ella tan sólo me dijo:
-Deja que nuestra última noche juntos sea para el recuerdo. Ven, deja que fundamos nuestros cuerpos, yo lo necesito y tú también.

Ahora, tras tanto tiempo, y como ella dijo todo lo que pasó en su habitación, bajo la mirada helada y fría de aquellos grupos de heavy metal inglés, ha permanecido, y sé que lo hará por siempre, en mi recuerdo. Aquella sensación de dos cuerpos en uno fue mágico. Como mágico e indescriptible es llegar al fin al unísono, sentir de verdad la compenetración. Dos cuerpos en uno. Dos almas unidas para hacer temblar a un Dios que los separó... No sé que habrá sido de ella, no sé si seguirá pensando en mí...

                                      

Han pasado quince meses desde que lo dejé allí, ahora, nuestro hijo tiene casi seis meses, sin embargo nunca ha visto a su padre. Pero todo eso ha de cambiar. Estoy cansada de que mis padres me digan que de el niño en adopción, que me dijeran que abortara, que en este pueblo no podía vivir con un embarazo y sin padre. Y ahora me dicen lo mismo, que la gente del pueblo habla, que comentan, critican... ¡¡pues que hablen joder!! Yo sólo sé que es mi hijo y que tiene un padre, me da igual lo que piensen los demás, lo quieran aceptar o no. Quieran hablar de si soy tal o cual, me da igual.

Sin embargo, mis padres no lo quieren aceptar, y sobretodo mi madre. Ella es a la que más daño le hacen las críticas, por eso lo he decidido, mañana por la mañana temprano, cogeré a Dennis y marcharé a vivir junto a su padre. Le diré que es hijo suyo y que el nombre se lo debe a uno de los primeros guitarristas de Iron Maiden, él sabrá entenderlo. Sabe de mi amor por el heavy metal británico.

Aunque sé que es muy posible que en estos quince meses él ya haya rehecho su vido junto a otra chica, realmente no sé si sentía por mí lo mismo que yo, o si sólo fue al unir nuestros cuerpos en aquel abrazo lo que despertó todos sus sentidos...  no lo sé... Tampoco sé si querrá creerme, pero sólo hice el amor con él antes de venir, y desde que estoy en el pueblo he estado embarazada... sólo ha sido con él en los últimos meses, tendrá que creerme, es la verdad. Por otra parte algo dentro de mi corazón me dice que sí me creerá, que sabrá la verdad nada más ver a Dennis... que me ama como yo a él.

¿Pero, cuál de las dos voces escuchar? ¿Cuál de las dos tiene razón? No lo sabré hasta que vuelva a su lado...

19 de marzo de 2010

Un Año Junto a este Sueño

Amigos y amigas, gracias a todos vosotros este pequeño blog, LA PIEL DE UNA PROMESA, sucesor de EL RINCÓN DE LOS VENCIDOS ha conseguido llegar a un año de vida. Muchas gracias por haber compartido conmigo tantos sueños y tantos que aún quedan por llegar.

Gracias, de verdad...
Gracias a todos.

16 de marzo de 2010

Reflejos

Debiste reparar en mi silencio, porque en una ocasión me preguntaste en qué estaba pensando, y sabías de sobra que, cuando callaba porque pensaba en algo, era porque pensaba en algo triste. Dije que estaba pensando en nosotros, y supongo que respondiste algo así como que no debería.
{Maya, Jostein Gaarder}


Cuando la angustia me arremeta, / tu recuerdo será mi vino y mi arrayán. / Por ti estoy dando mi vida; mi resignación es tanta / que aguardaré sediento, junto al agua cristalina, sin cesar de penar.
{Walläda la Omeya, Magdalena Lasala}


¿Le parece a Ud. correcto que un ingeniero haga versos?
La cultura es un adorno y el negocio es el negocio.
Si sigues con esa chica te cerraremos las puertas.
Eso, para vivir.
{Autobiografía, Gabriel Celaya}


Nada hubiera podido prepararme, sin embargo, para la impresión que recibí al verla. Era ella, sí, todavía Luciana, tuve que reconocer, aunque por un instante sentí que había una terrible equivocación. La terrible equivocación del tiempo. La venganza más cruel contra una mujer -lo había escrito Kloster- era dejar pasar diez años para volver a mirarla.
{La muerte lenta de Luciana B., Guillermo Martínez}


¿Y si durmieras? ¿Y si en tu sueño soñaras? ¿Y si soñaras que ibas al cielo y allí recogías una extraña y hermosa flor? ¿Y si cuando despertaras tuvieras la flor en tu mano? ¿Ah, entonces qué?
{Coleridge}


Recordó que Fatima había colocado en su habitación una alfombra de oración orientada hacia La Meca.
Sin aminorar el paso, miró de nuevo la pantalla del móvil y pulsó el botón Respuesta.
Escribió decidida: ¡ADIÓS!
Él lo entendería.
{Ojos de Almendra, Sophie Dubreuil}


Todo lo que choca en física, sufre una reacción igual al choque, pero en moral la reacción es más fuerte que la acción. La reacción a la impostura es el desprecio; al desprecio, el odio; al odio, el homicidio.
{Historia de mi vida, Giacomo Casanova}


Es verdad; pues reprimamos / esta fiera condición, / esta furia, esta ambición / por si alguna vez soñamos. / Y sí haremos, pues estamos / en mundo tan singular, / que el vivir sólo es soñar; / y la experiencia me enseña / que el hombre que vive sueña / lo que es hasta despertar.
{La vida es sueño, Pedro Calderón de la Barca}


Los sueños no perduran... Por segunda vez el paraíso se ha derrumbado ante mis ojos. Nuevamente la soledad es la reina en cuyo despertar se mira mi espejo...
{Walläda la Omeya, Magdalena Lasala}

9 de marzo de 2010

Rutinas

Como cada miércoles por la tarde se duchaba y se vestía con la ropa más nueva que encontraba en el armario. Siempre era la misma ropa, la de los miércoles. Él sabía muy bien que sólo ese día sería cuando podría encontrarla, el único día de la semana en el que, de verla, acallaría su corazón. Aunque en realidad ya hace tanto tiempo que está buscándola de nuevo que casi ni puede recordar su rostro. Casi ni puede acordarse de esos cabellos castaños, ¿o tal vez eran caobas? Que más da, él sabe que cuando la vea la reconocerá... ¿o tal vez ni siquiera se haya planteado eso? Sólo sabe que tiene que conducir hasta aquel bar dónde, según recuerda de la rutina diaria, estará ella, o debería estar, o llegará, o debería llegar... Ya ni siquiera lo sabe.

Como cada miércoles por la mañana se despedía de sus compañeros del trabajo, ellos ya sabían de su rutina, pero entre ellos siempre fue la locura de aquel compañero tan raro y solitario, aunque nunca se plantearon leer en su alma. Mientras que sus compañeros pensaban en su cordura, él volvía a casa temprano. Tenía que prepararse para su gran cita, una cita tan rutinaria que sabe exactamente lo que tardará en cada inspiración momento, en cada paso que da, el el número de segundos que ha de mantener dedo presionando el calentador para que no se apague la llama, todo lo tiene controlado al milímetro. Demasiado tiempo con esa rutina.

Y por último como cada miércoles por la noche vuelve a casa con su mejor ropa, impoluta como impoluto queda el vaso que jamás usará para tomarse un café aquella chica que está esperando, o el vaso de la caña que nunca rozarán sus labios. Vuelve a su casa, deja el coche en el garaje, sí, ese garaje que sólo alquilo para estas ocasiones, no puede dejar nada al azar, y la rutina ha de ser su mayor mérito, no podía permitirse que el cambiar de aparcamiento. Volvía a su casa, se quitaba la ropa, la doblaba justo antes de meterla en la lavadora, y mañana al despertar la podría, cuando llegara del trabajo para comer ya habría acabado y la tendería en el salón.

Así cada miércoles, el único día en que su vida estaba controlada hasta el último segundo, el resto de la semana él era un hombre normal, que ni siquiera pensaba en aquella chica o en el bar. Lástima, porque él aún no lo sabe -ni lo sabrá jamás-, pero si deja de ir los miércoles y va los jueves, se encontrará con ella, y sobretodo, ella lo hará con él.

...y es que, las rutinas matan el alma y el corazón.

3 de marzo de 2010

Pregunta Vencida

¿Puede el amor unir dos almas
y la abnegación separarlas?

27 de febrero de 2010

Con la Misma Moneda

¿Cuántos años hace que no lo he visto? Diez, doce... tal vez quince. Tiempo atrás él fue mi mejor amigo, había estado a mi lado en los momentos buenos y en los malos, es más, podría decir que nunca me falló. Que nunca me había fallado hasta aquel día...

...aquel día fue el día de mi boda, parecerá extraño, pero por la mala relación con mis padres quise que él fuese el padrino. Aceptó sin pensarlo dos veces, yo no llegaba a entender el por qué, días más tarde lo descubriría. Él y la que entonces aún era mi novia estaban enamorados y me dejaron plantado en el altar.

Y como digo, no he sabido nada más de ellos hasta hoy, por designios del destino, quiere que sea el padrino de su hija en su bautizo... Está bien, lo seré, pero, le pagaré con la misma moneda. Me llamarán monstruo, pero, no les culparé, sólo soy un loco que una vez soñó que se iba a casar...

21 de febrero de 2010

Déjame Soñarte

Déjame que sea yo quién te ame esta noche,
Déjame entrar en tu cama en silencio,
Mañana al despertar para tí no habrá sido nada...

...y para mí lo habrá sido todo y algo más.

13 de febrero de 2010

Ángeles en Mi Camino

Ellos dicen que esta noche es fría,
Dicen que el hielo les cala los huesos.
Mas, a mi no me molesta el frío ni el hielo,
Lo que hace tiritar mi alma es el sabor de una despedida
Que aún está por llegar.

Una despedida que, si Dios quiere, será un hasta luego.
Tal vez largo, tal vez corto, pero a pesar de saber del reencuentro
Ya empieza a doler dentro de mí, en el fondo del alma ya quebrada.


En nuestro caminar muchas personas se cruzan,
Algunas por segundos o instantes, y pasan desapercibidas.
Otras, las menos, comparten retazos de vida a tu lado.

Empiezas a necesitarlas, y no alcanzas la razón.
Esas personas se convierten en importantes para ti.
Están a tu lado para ayudarte, hacen resurgir tus sueños,
Tienden su mano, y secarían tus lágrimas para verte sonreír.

Lo dan todo, y un poco más, por ti sin pedir nada.
Y sientes impotencia, apenas puedes hacer algo por ellas,
Ni siquiera calmar el dolor de unas lágrimas.
Nada…


Te das cuenta de que las necesitarías siempre,
Pero en este mundo eso es tan difícil.
Todo es efímero, menos la distancia entre dos ánimas.
Nada es eterno, menos su recuerdo en tu alma.

Piensas mucho en lo que hace por ti,
En todo lo que le debes a ella,
Y en lo poco que le das
Por desgracia.

Entonces,
Piensas: Un recuerdo
Y un agradecimiento en verso
Sellará la entrega infinita de mi amistad.


Y es que, a veces, el azar coloca ángeles en tu vida, y tienes que saber reconocerlos y cuidarlos porque están disfrazados de personas y podrían perderse en tu camino y no acompañarte con su apoyo hasta la meta de tus sueños.

10 de enero de 2010

No Es Un Adiós

Hace algunos años Muro escribió en una canción:

Me duele tanto por ti y por mi.
Hay tantas cosas que no sé como decir,
Fue mucho tiempo juntos los dos,
Éramos notas de la misma canción.

Me cuesta más de lo que puedas pensar.
Son decisiones que nunca quise tomar,
No puedo aguantar más esta presión...


Aunque Muro se refiriera a una relación, yo hoy me permito hacer estas palabras mías, imaginar que las escribieron para mí. Y hoy, amigos míos, me tomo un descanso indefinido. No sé por cuánto tiempo, pero sé que lo necesito. Me cuesta más de lo que puedas pensar...

He ido viendo como casi todos mis bloggers favoritos han ido dejando las letras por un tiempo indefinido (que para mí se me hace ya demasiado largo) y hoy, desgraciadamente lo hago también yo. Espero que sepáis entenderme. Esta vez no puedo prometeros que siga leyendo y comentando vuestros blogs (sé que hay tantas entradas y comentarios que os debo, lo siento), pero apenas tengo tiempo: la facultad, los exámenes, mi vida, mi primer libro, mi futura novela... son demasiadas cosas, pero sobre todo la facultad y los exámenes. Éste es mi último año y necesito tiempo para que todo salga bien.

Así que me permito el lujo de terminar la entrada con un link mi gran amiga EnLaOscuridadDeLaNoche: Prioridades. Ella lo explica todo mejor que yo.


No es un adiós, sino un hasta pronto.

23 de diciembre de 2009

Felices Fiestas




Si no salen las palabras, mejor dejar que hable la música... Felices Fiestas Amigos, volveré en enero.

2 de diciembre de 2009

Un Sueño Cumplido


Al fin tras tanto tiempo de espera y tantas noticias sobre él, os puedo decir que está a la venta mi primer libro: Un Sueño Cumplido. Desde El Rincón a Ti.

El libro tiene un precio de 10’05€, de los cuales yo me llevo 1€ por ejemplar. A éste precio hay que añadirle los gastos de envío que dependen de la tarifa que utilicéis, yo encarecidamente os recomiendo Regular o Expres –son como 6€– pero podéis seguir el envío y si se pierde reclamarlo, si utilizáis Economy, aunque es más barato, no podéis hacer nada si se pierde, y no es siquiera correo certificado. Después, el Seguro de Envío, 2€, es opcional. Yo personalmente no lo contrato, es casi imposible que el libro se estropee en el camino, está bien envalado en cartón. Por último para acabar sobre el precio, si pedís varios ejemplares (si conocéis a algún amigo que podría estar interesado también) los gastos de envío se comparterán, y es lo que yo haré con mis amigos de Vélez y Málaga. Por lo demás, muchas gracias a todos los que lo compréis.

Una vez aclarado lo del precio, que creo es algo importante os contaré algunas cosas sobre el libro. Cómo veis la portada está realizada por mi buena amiga y compañera de Asociación Cultural de Poesía, Ana Parrado, y también por Estefanía Fernández, otra buena amiga. Para el prólogo, como no podía ser de otra forma, también recurrí a una buena amiga, esta vez compañera en el mundo de los blogs, se lo pedí a: EnLaOscuridadDeLaNoche, y ha quedado genial. Pero de todo esto os hablo también en la introducción del libro, y en El Mismo Lugar así que no quiero explayarme demasiado.

Como os he dicho alguna vez en total son 22 relatos, algunos inéditos y otros no, pero todos han sufrido variaciones desde que se publicaron en el blog. Muchos de estos relatos versan sobre el amor, por ejemplo: Miradas Cómplices, Bohemio, En Tiempos de Allāh, ¿Cuál es el Precio de un Sueño?... Y otros que tienen otro tipo de trasfondo, por ejemplo: No Creas en Todo lo que Veas, El Secreto, Sin Pasado, Estudios… Al final creo que la elección que he hecho puede que diste de ser la óptima, pero, ahora mismo para mí, y espero que para vosotros sea de las mejores.

Con los poemas ocurre algo similar son 25, pero si contamos el poema en prosa Tanto Te Amé, serían veintiséis, sin embargo, por su forma lo he querido considerar como relato y así abrir paso al resto de poemas. Al igual que los textos, muchos de amor (Mi Destino Eres Tú, Di que Me Amas, Sólo con Fe, Tarde de Otoño) y otros de temas más diversos (Un Sentimiento de Amor, Podrás, El Lago, Sentimientos Helados…). Y por supuesto, el último poema: Te Doy Las Gracias, dedicado especialmente para todos vosotros por estar ahí siempre.

Por último un par de detalles más que me gustaría destacar.
-El orden de los relatos y los poemas fue por azar, al menos todo lo que pude. De mi época rolera conservo dados de 20 caras y de diez, y exceptuando algunos textos que sabía que quería que estuvieran al principio o el final, los demás fueron ordenados alfabéticamente y luego sorteados por los dados.
-Hay varios poemas dedicados a mi novia, amigos, vosotros… pero un solo relato que esté dedicado: Orfeo y Eurídice. Y se lo he dedicado a un amigo y compañero del foromalaguista, al que desgraciadamente ya no podré conocer porque falleció a finales de agosto. J.A. Hijano, no nos olvidamos de ti.
-Y por último, antes de los relatos como presentación de los mismos hay una pequeña cita de Guillermo Martínez de su libro Los Crímenes de Oxford, y antes de los poemas, unos versos del poeta andalusí de época omeya, Ibn Zaydûn.


Un Sueño Cumplido. Desde El Rincón a Ti

25 de noviembre de 2009

Contra La Violencia de Género

25 de Noviembre:
Día Internacional Contra la Violencia de Género


PD: Extraído de: http:///
PD2: Aquí en grande: http:///

17 de noviembre de 2009

Erasmus

¿Recuerdas cómo nos conocimos? Sí, de eso hace ya bastante tiempo, pero yo aún lo recuerdo a cada amanecer, cada amanecer que paso a tu lado. Cada amanecer y cada anochecer aquí tan lejos de lo que un día creí mi hogar.

Aquel año era mi segundo año de facultad en aquella gran ciudad, Madrid. Y yo apenas había empezado a oir hablar de la beca Erasmus. Sí, esa que hizo que tú llegaras hasta este país perdido en el mundo, tan cálido y distinto al tuyo. Fue en los primeros meses del primer cuatrimestre cuando te vi por primera vez en clase, para serte sincero me extrañó ver alguien como tú allí. No eras muy distinta a las demás chicas pero sí lo suficiente como para destacar un poco: tenías una piel clara y unos ojos verdes preciosos. Tu pelo moreno y largo te caía detrás de los hombros hasta la media cintura. Me impactaste qué quieres que te diga. Además, todo esto ya lo sabes.

A los pocos días de estar allí en nuestra universidad empezaste a saludarme y, a veces, hasta preguntarme alguna que otra cosa. No me lo podía creer, pero me encantaba vivir aquel sueño tan mágico. Pasaron los días, yo sólo podía pensar en tí, aunque te veía poco. ¿Recuerdas? Sólo teníamos dos clases en común, al venir de Erasmus desde Finlandia sólo te servían unas pocas asignaturas de la facultad, y de esas pocas menos aún eran conmigo. Pero daba igual, las pocas horas que pasaba a tu lado me eran suficiente.

Hubo un tiempo en el que no te vi por clase, pensé qeu si habías venido desde tan lejos, y posiblemente no volvieras a hacerlo, te gustaría conocer España, la verdad me hubiera gustado ser yo quién te la enseñara pero no fue así... al menos no aquella vez.

No recuerdo cuando fue el día que regresastes, pero sí que a los pocos días estando yo en la biblioteca estudiando, te vi desde lejos tú estabas allí con tu amiga, algunas mesas más lejos que yo. Estabas de espaldas a mí, no podías verme. Extrañamente eso me tranquilizó un poco. Y seguí estudiando, aunque no podía concertarme cada pocos segundos levantaba la cabeza para mirarte, y luego volvía a seguir estudiando. ¿Sabes?, no te lo he dicho nunca aún, pero todo fue muy raro. Yo estaba pensando en cómo podía buscar un motivo para levantarme y hablarte... y alcé la mirada y te ví a ti caminando hacia mí, esquivando como podías al resto de compañeros. Yo no entendía muy bien aquello tampoco. Pero, estaba pensando en cómo podía acercarme a tí, y fuiste tú quién lo hizo...

Me comentaste que aquella noche íbais a tomar unas cañas; sí, no puedes imaginar la gracia que me hizo que dijeras cañas, algo tan español; con unos amigos y que si yo quería ir con vosotras. Te dije que no, te mentí, te dije que tenía que irme a mi casa, y tú muy triste me pregutnaste si no podía esperarme un poco e irme más tarde, negué con la cabeza y te fuiste de nuevo a tu sitio diciendo, "bueno otra vez será".

Yo me quedé dubitativo, pensando en porqué te había dicho que no, si dentro de mí todo me llamaba a decirte que sí, que contigo a cualquier lugar. Que me moría de ganas por haber vivido algo así contigo, y ese fue el motivo que encontré para acercarme a ti. Te iba a decir que sí, que me iría contigo a tomar esas cañas, a pasar un buen rato a tu lado, y luego lo que surgiera. Aunque esto último me lo callé, pero lo pense. Te pregunté el nombre, Inkeri, me dijiste. Y me sonó tan raro que tuve que volver a preguntárle, pero conforme pasaba aquella noche me iba haciendo más a aquel nombre, e incluso llegó a gustarme tanto como el de Tarja Turunnen. Aquella noche pasó lo que tenía que pasar, lo que el cielo y las estrellas nos dejaron que hiciéramos bajo la tenue luz de sus pieles, bajo la incesante mirada de nuestros ojos.

Bebimos, nos conocimos más a fondo, nos besamos, nos fuimos solos a tu apartamento de erasmus, y allí en la terraza de tu edificio hicimos el amor. Era una noche fría pero no nos importó, el calor de nuestra piel hacía mermar el hielo. El fuego de nuestra pasión evitó que pasáramos ese frío de diciembre (sobretodo yo, tú deciás estabas acostumbrada a esas temperaturas, pero no a sentirlas tan cerca de tu piel), pero no pudo evitar que nos resfriaramos aquella noche. A la mañana siguiente me dijiste que cuado acabara el semestre te tendrías que volver a Finlandia. Yo te pregunté si no había opción de alargar la estancia, y desde aquel día estuvimos moviendo todos los hilos necesarios para ampliar la beca Erasmus por el resto del año. Para estar más tiempo juntos. Fue difícil ampliarla, había demasiadas pocas asignaturas que te servían para poder quedarte, y eso lo sabían allí en Vaasa, pero finalmente lo logramos.

Al año siguiente fui yo quién pidió la beca Erasmus para irme a Vaasa, tendría que aprender finés, pero no me importaba tú ya me habías dado algunas lecciones aquí en España. El año pasó todo lo bien que pudo pasar a tu lado. Y recuerdo que cuando acabó mi beca, volví a Madrid y pedí un traspaso de expediente con Vaasa, me iba a vivir allí a tu lado, lejos de todo, y todo gracias a unas cañas. Por eso hoy, tras cinco años viviendo juntos, tras el nacimiento de nuestro primer hijo...

Gracias por todo lo que me has enseñado en este tiempo, gracias, Inkeri, por tu amor y por acercarte a mí, aquella casualidad marcó el resto de mi vida.

10 de noviembre de 2009

Una Mirada

Ha pasado mucho tiempo desde su última vez, ella quiere creer que han sido pocos años, pero en realidad han sido varios lustros los que han estado separadas. Su amor era envidiable desde fuera, y desde dentro también. Ellas pensaban que nadie podría cambiarla. Y tenían razón: nadie la cambió. Sólo el tiempo y la distancia fueron los que la hicieron: igual que ellos las separaron, ahora el destino las vuelve a unir lejos de aquella ciudad de aguas claras y montañas a ras del mar.

Habían empezado su relación por azar tras una mirada. Laura se cruzó con los ojos de Ana, con una sonrisa. Y Ana no pudo resistirse, en el instante cuando iban a separarse sus miradas la invitó a un café, daba igual que no se conocieran de nada, ya que Laura lo aceptó. Allí, en la cafetería, fue donde empezó su complicidad, su relación y su juego de besos y caricias que desde fuera eran diferentes al resto, pero es que la gente no alcanzaba a entender su amor, y mucho menos su magnitud. Ellas eran más fuerte que todas esas voces que intentaban hacerles creer que su amor estaba mal, Ana y Laura sólo sabían que se amaban y lo harían siempre, sin importar nada.

Laura aún recuerda, como si hubiese sido ayer, cuando estaban sentadas en aquel sofá de su casa, viendo la televisión y Ana recibió una llamada de trabajo, era su jefe. Le decía que al día siguiente tenía que hablar con ella, quería ofrecerle una oferta de trabajo, según él, muy interesante. Pero para Laura no tanto. La noche siguiente Ana le se lo comentó: la oferta era irse a trabajar a Helsinki, prácticamente le cuadruplicaban el sueldo, y ella aceptó. Se iría dentro de un mes, según le prometió a Laura, en pocos meses estarían juntas de nuevo.

Durante aquel mes vivieron su amor como nunca antes lo habían hecho. Ninguna de las dos quería que llegara el día de la separación; a corto plazo sería duro estar lejos, pero a largo para las dos sería o mejor, con ese dinero extra podrían casarse: la boda que tanto había soñado, una boda por todo lo alto. Pero para ello necesitaban el dinero de Helsinki. El día que se fue Ana era mediados de octubre, en principio para San Valentín volverían a estar juntas de nuevo en España, incluso se verían en navidad...

Durante las primeras semanas hablaban todos los días por internet, permanecían en contacto. Pero a veces las horas no eran las más apropiadas para Laura, y otras para Ana. La diferencia horaria fue la primera excusa que pusieron para mermar la cantidad de veces que hablaban, hasta tal punto que con el tiempo sólo hablaban una vez a la semana, y aún no había llegado ni la navidad, hacía un par de meses que se había ido y ya estaban casi olvidándose la una de la otra.

Laura ya no es capaz de recordar que día fue el primero que Ana no respondió a los mails que ésta le mandaba. Como tampoco recuerda la primera vez que no le cogió el teléfono. Lo que sí recuerda es que la navidad se estaba acercando, y a pesar de haberse prometido que estarían juntas todo indicaba que no iba a ser así. Pasaban los días y tras escusas escuetas y llamadas sin descolgar les tocó pasar la navidad separadas, sin embargo, estaban en España las dos: pero en diferentes hogares.

Laura había abandonado su casa sin ninguna explicación, pero sobretodo sin ninguna información de dónde estaría. Ni siquiera se había llevado el móvil, éste yacía en la mesilla de noche, junto a su lado de la cama cómo si estuviera esperándola verla volver. Pero no aparecía, no volvía por aquella casa. Y su correo electrónico tampoco daba mucha más información, no existía, "Delivery Status Notification (Failure)" es la única respuesta que encontraba. Y nada, no tenía ninguna forma más de ponerse en contacto con ella. Intentó buscar a los padres, amigos en común, buscarla por sus apellidos, vecinos... pero nadie sabía nada, y llegó el día en que Ana tuvo que volver a Finlandia.

Una vez allí pidió quedarse fija en aquella sede empresarial, no quería volver a España sola. España ya no la siente su hogar lejos de Laura. Allí en Finlandia pasó catorce años esperando volverla a ver a ella por aquellas tierras: Ella sabe la dirección y podrá venir, pensaba. Pero Laura jamás apareció por allí. El último año llegó a perder toda esperanza, de nuevo en su trabajo la habían movido de sede, ya no tenía ninguna forma de encontrar a su viejo amor. Ésta vez había ido a Francia, a París.

Mientras tanto, para Laura esos catorce años fueron muchos menos, o eso fue lo que intentó pensar cuando coincidieron aquella tarde en la Torre Eiffel, Ana seguía igual de bella, igual de hermosa: No, no han pasado 14 años, han sido catorce segundos, pensó, sigue igual de hermosa.

Tras aquella mirada acompañada de una sonrisa, como antaño, Ana la invitó a un café y Laura lo aceptó y la siguió. Todo volvía a comenzar de cero para ellas en aquella ciudad del amor.

5 de noviembre de 2009

¿Realidad o Ficción?

Hoy no os traigo ningún relato (ni corto ni largo), ni ningún poema. Sino una reflexión...

Con la próxima publicación de mi primer libro algunos de mis amigos y compañeros de la facultad han podido ver la versión preliminar del libro. E incluso los que no me habían leído, han saboreado unas cuantas líneas de él. Algunos me preguntaron si el de las historias era yo. A pesar de decirles que no, volvían a insistir, "no, no soy yo". Repetía. Y luego, también muchos de vosotr@s lectores y lectoras asidu@s a mis letras me hacéis la misma pregunta, o similar. Si mis relatos son reales o ficción.

Bien, a no ser que diga lo contrario los relatos son ficción, es lo que digo siempre. Tal vez algunas veces sea cierto que éstos nacen de un momento real (Vas por la calle), o de un sueño (Cómo en un sueño), pero luego se tornan en ficción. Y llega a veces hasta puntos que ni siquiera se parece a lo que en un principio pensé (lo que me pasó con Locura, que era una segunda parte de Vas por la calle). O incluso nacen de canciones (Otro amanecer; y antes El Tren). Pero como digo, yo no suelo ser el protagonista de mis historias (Nuestra Pequeña Locura o En la Oscuridad de la Noche; sí soy yo el protagonista).

Es cierto que la mayoría de los protagonistas son personas jóvenes, de más o menos mi edad. Pero eso es por una simple razón: Cuando escribo me gusta deshacerme de Josemy, de mi vida, de mi alrededor y meterme en la piel de ese personaje, darle vida, buscarle unos sentimientos y sentirlos como míos. Y todo eso se me hace más fácil con este tipo de personajes con chavales parecidos a mí (pienso por ejemplo, en Mil y una noches;o en mi novela El Rincón de Los Vencidos).

Ésa es la razón por la que yo creo que la gente sospecha que soy yo el de las historias porque los personajes se pueden asimilar a mí en ciertos rasgos, pero también he escrito desde el punto de vista de ellas (Tarde de Otoño) o como si estuviese ya muerto (Cuando no Queda Nada, saldrá en el libro). Y otras muchas veces como si fuese el narrador de la historia (Orfeo y Eurídice). En TODOS mis textos (relatos, poemas, microrelatos, lo que sea) me intento desprender de todo y ser sólo los personajes que han de vivirla...

...pero eso no quiere decir que por muy real que parezcan hayan de serlo.

No tengas en cuenta mis lágrimas, pues hánse brindado para evitarles a tus ojos derramarlas ya que ahora ellos deben permanecer hermosamente abiertos por lo mucho que han de mirar y de ver.


M. Lasala