El Rincón de Los Vencidos

Nuestro Rincón, Nuestra Historia

Cómprala desde aquí

Éste es el título de mi primera novela. Como dijo Luis Landero: “Toda novela es la sombra de otra, perfecta y arquetípica, que el escritor ha vislumbrado en sus ensueños”.

Es una novela ambientada en una universidad, donde dos amantes sufren las desventuras del amor. La universidad es más que estudiar, y ellos aprenderán esa lección. Más información aquí.



Un Sueño Cumplido. Desde El Rincón a Ti.

Ese fue mi primer libro, que salió a la venta en diciembre de 2009. Si quieres adquirir un ejemplar, pincha aquí. Gracias

Mostrando entradas con la etiqueta Bienvenida. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bienvenida. Mostrar todas las entradas

19 de marzo de 2009

Bienvenidos al Nuevo Inicio

Si habéis llegado hasta aquí, una vez más he de daros las gracias por estar a mi lado. Aún no sé muy bien cómo enfocaré este blog, no sé que tipo de post os dejaré. Lo que sí tengo claro es que, al final he podido vencer los recuerdos del pasado, la melancolía y la tristeza y no dejaré que vuelvan otra vez a dedicir sobre mi vida.

Asímismo, el blog aún está creciendo tanto en forma como en esencia. No sé si está será la plantilla definitiva, ahora mismo es la que más me ha gustado. Os he dejado también varias estrofas de algunas canciones que me gustan, y en cierto modo, creo que deberían ser una guía en nuestras vidas (Dragonfly, No esperes más y Reino de Sueños), y otra que me declara cómo me siento (Cuestión de Honor). Tal vez con el tiempo os suba el audio para que podáis oirlas con las voces de los respectivos autores.

Por último, comentar el subtítulo de la web, "¿De qué sirven los lamentos si al llegar la risa nos libramos de ellos?". Lo he tenido algún tiempo en gmail y en mi nick del msn, y decidí que fuese una parte esencial de este blog, cada vez que esté mal tendré ahí la frase para darme la bienvenida y para recordarme que no sirve de nada lamanetarse por un mal día porque, tarde o temprano todo llega a su fin...

Sin más, me despido. Pero ya no como La Dulce Pena... no, ahora soy lo que siempre fui, Josemy. Gracias... Gracias a todos...

No tengas en cuenta mis lágrimas, pues hánse brindado para evitarles a tus ojos derramarlas ya que ahora ellos deben permanecer hermosamente abiertos por lo mucho que han de mirar y de ver.


M. Lasala