El Rincón de Los Vencidos

Nuestro Rincón, Nuestra Historia

Cómprala desde aquí

Éste es el título de mi primera novela. Como dijo Luis Landero: “Toda novela es la sombra de otra, perfecta y arquetípica, que el escritor ha vislumbrado en sus ensueños”.

Es una novela ambientada en una universidad, donde dos amantes sufren las desventuras del amor. La universidad es más que estudiar, y ellos aprenderán esa lección. Más información aquí.



Un Sueño Cumplido. Desde El Rincón a Ti.

Ese fue mi primer libro, que salió a la venta en diciembre de 2009. Si quieres adquirir un ejemplar, pincha aquí. Gracias

17 de junio de 2010

Aquel Callejón


-Me alegra mucho que estés aquí. –Fue lo primero que le dijo ella cuando lo vio allí.
-No podía faltar. No, ahora no...
-Ya, muchas gracias por hacerlo. Pero como han pasado tantas cosas entre nosotros dos...
–suspiró ella, se le notaba que estaba mal, preocupada, o sufriendo por su relación.

-Querrás decir que NO ha pasado nada de lo que podría haber pasado.
-Sí, bueno, dicho así... lo siento.
-No, no... no te preocupes, si en realidad la culpa fue mía... Hice lo que no tenía que hacer, fui demasiado lanzado, me tomaste por loco, te asusté... podrían haber pasado miles de cosas, y sólo pasaron las que yo no quería. –Se lamentó él.

-Bueno, no fue tu culpa. Tú sólo seguiste un sentimiento, y eso es lo único que importa en esta vida. Sí, es cierto que me asusté un poco, no quería saber de ti, pero ahora todo ha cambiado. Sólo tuve miedo entiéndeme...
-Lo sé, y también sé que a partir de ahora todo será distinto si tú quisieras, ¿querrás?

8 de junio de 2010

Ódiame en Silencio


Ódiame en silencio,
En la noche cuando necesites de mí
Durante la mañana, mientras me piensas
O en la tarde cuando crucemos miradas.

Ódiame en silencio,
Tu alma sabe que necesitas hacerlo,
Que te he dañado demasiadas veces,
Cuando llorabas la ausencia de otro.

Ódiame en silencio,
Ahora que no puedes decírmelo a la cara,
Que no te importe que él no desee tu cuerpo
Y yo lo anhele suspirando a cada instante.

Ódiame en silencio,
Si tu alma se desangra por mi amor.
Si mi mano llega tarde a tus lágrimas,
Si sabes que le amas, y yo a ti aún más.

Ódiame en silencio,
Como aquella vez que tus labios le rozaron,
Y yo, deseoso de más, alejé mi piel de ti.
Y tú despertaste de aquel sueño, sola, sin él.

Ódiame en silencio,
Que no te importe que yo te ame, y él no.
Desea mi muerte, porque él sólo te causará dolor.
Yo, soy la causa y la solución de tus problemas.

Ódiame en silencio,
Es tan fácil como dejar que mis palabras te hieran,
Como imaginar que desgarro tu corazón,
Cuando sólo intento resguardarlo del frío invierno.

Ódiame en silencio,
Recuérdamelo a cada segundo
Hasta que los dos nos creamos
La mentira, y ya no te odie yo.

20 de mayo de 2010

Los Caballeros de La Dama de Cristal - Recopilación

Como muchos de vosotros sabréis, hace dos años bajo el nombre de Caballero de la Dulce Pena me batí en duelo con otros Caballeros por el Honor y la Gloria de ser elegido Caballero de Cristal, por nuestra Bella Reina La Dama de Cristal. Y como también sabréis, el vencedor fue El Caballero del Crepúsculo.

Este año, de la mano de Hannibal, y la leve ayuda de un servidor, se ha relanzado el Torneo, hemos llevado a cabo el Segundo. Al ser el segundo, hemos limado algunos fallos que se dieron en el primero, y hemos podido añadir algunas novedades más. La verdad es que ha tenido mucha acetación, y lo mejor, pude batirme de nuevo en duelo con El Caballero Inmóvil (y vencerle).

Entonces, tras el éxito y los ánimos aún muy elevados, al Equipo se nos ocurrió que podíamos hacer una recopilación de los dos blogs, de los dos torneos... Yo fui el encargado de la maquetación, Hannibal hizo los diseños, Gerardo y Marta, ganadores del primer y segundo torneo, escribieron unos versos especialmente apra el libro, tenemos palabras de Dama de Cristal también... y entre todos hicimos algo muy hermoso, muy bello.

Estas, que os dejo a continuación fueron las palabras que dejó el Equipo para anunciar que el libro estaba ya disponible en descarga directa gratuita desde: Los Caballeros de la Dama de Cristal

Para nosotros es un gran honor, venir hoy y presentarles a ustedes un pequeño libro digital en PDF en donde podrán leer a gusto en sus hogares la recopilación de nuestros dos torneos de poesía blog.

Este trabajo, gracias a Josemy, Marta Abelló y ©hannibal por las horas de trabajo que le han dedicado, para que todos nosotros podamos disfrutar un poco de bella poesía.

Este que sea nuestro regalo para todos los que quisieron acompañarnos. Saludos oh esplendido plebeyo.

¡Que el universo salve a la reina!

Sinopsis
Este libro no es más que el sueño de más de treinta blogueros, más de treinta bitácoras que un día decidieron combatir con poemas por el amor de una Bella Dama, y, más tarde decidieron seguir luchando con sus versos para llegar a alzarse con el título que los honrará por toda la vida, Caballeros y Doncellas de la Dama de Cristal.

En estas páginas encontrarás decenas de poemas, algunos intimistas, otros de amor, de ilusión, desafiantes... pero todos ellos poemas que los Caballeros y las Doncellas de Cristal quisieron regalarnos para deleite de nuestros ojos, para el deleite del Plebeyo.

Tan sólo queda disfrutar de los versos y de los sueños...
Josemy

Descargar en PDF (gratuito): Descargar Aquí

12 de mayo de 2010

Ni Una Más - II

Pero sus promesas duraron tan poco como lo que tardó en llegar su siguiente borrachera, una noche. Esta vez no hubo golpes, ni siquiera porrazos en la puerta o voces para que le abriera la puerta, esta vez quiso poseerla a la fuerza, violarla… porque lo que él quería no podía llamarse hacer el amor. Ella se intentaba resistir, pero él a pesar de estar borracho seguía teniendo más fuerza que una mujer con un brazo escayolado, y al final logró salirse con la suya. Eva aquella noche cuando él se quedó dormido tras escupir todo su semen en ella sólo pudo llorar en la ducha y jurar y rejurar que no lo perdonaría y que se iría de allí. Pero no podía hacerlo.


Ella aún lo amaba: amaba a esos recuerdos de aquel chico noble que la enamoró una vez, estaba enamorada de aquellos detalles y ahora vivía inmersa en esas reminiscencias y no era capaz de ver que pronto empezarían a llegar más golpes por no haberle hecho la comida a tiempo, o por estar fría. Y siempre tras aquellos golpes, palabras de súplica y perdón, tras ellas golpes más fuertes que los anteriores. Día tras día, noche tras noche intentando ocultar lo evidente a aquellos ojos que cuando la miraban esquivaban su mirada a otro lado para no ser conscientes de la triste realidad de Eva, para no ser cómplices de un cobarde que hacía pagar su amor con golpes. Para no tender su mano a alguien que la necesitaba.

Aún retumba en la mente de él el primer día que ella le dijo que le dejaba. Él se acercó a ella y mirándola a los ojos le dijo: “Si te vas, te mato”. Pocos días después Eva descubrió que la regla no le bajaba: se había quedado embarazada. ¿Pero cómo era posible si siempre habían usado preservativo? Menos una vez: aquella noche que llegó borracho… Él no se acordaba de aquello y cuando ella se lo dijo le embistió un tortazo que le lastimó el cuello, mientras le gritaba:

-“¡¡Ese niño no es mío!! ¡Me has sido infiel, pedazo de puta! ¡¡TE VOY A MATAR!!”

Ella lloraba e intentaba razonar con él que sí era suyo, pero él más le gritaba y más golpes le daba. Golpes que hacían retumbar a todo el bloque, y llegaba hasta los oídos sordos de sus vecinos que no hicieron nada.

Y fue un día gris de otoño cuando todo llegó a su final. Él había bebido, se había pasado toda la semana pegándole por sus estúpidos celos, por su supuesta dominación sobre ella: por su cobardía. Eva estaba cansada de intentar huir de esos golpes, de esconderse tras el sofá, en el baño, en la habitación… de no poder salir a la calle. Pero él nunca tiene suficiente: siempre encuentra algo mal hecho en sus actos y esta vez no iba a ser menos: el simple hecho de no llevarle la comida a su sitio en la mesa fue el determinante para que se levantara y fuera a darle la última paliza de su vida. Pero Eva se dirigía hasta él con las manos ocupadas, no podía defenderse: no lo necesitaba. Esta vez sus golpes serían certeros. Esta vez sería Eva quién golpearía, tan sólo tenía que apretar el gatillo con las pocas fuerzas que le quedaban tras tantos golpes en su cuerpo.
 
Y eso fue lo que hizo: apretar el gatillo, disparar al corazón de su pasado, pues, ese ser no podía considerarse ni siquiera hombre.

Hoy ha sido un día gris tintado de rojo en la vida de Eva.

Mañana al despertar todos los titulares dirán que fue un asesinato: pero sólo fue una defensa.

8 de mayo de 2010

Ni Una Más - I

Aquella noche la asaltó un extraño ruido. Su marido volvía a estar en casa y por los sonidos que estaba haciendo: borracho. Cuando se casaron él era todo lo que una mujer podía desear: atento, cariñoso, amable, nunca tuvo celos, jamás probó el alcohol… era tan especial que nadie podría haber imaginado que acabaran así. Su relación de novios duró siete años, los dos últimos los pasaron viviendo juntos y ese fue el empujón necesario para que decidieran casarse. Todo era mágico en aquellos días, hasta que la rutina fue ahogando cada instante.

Al principio sólo cambió en que estaba más interesado en salir con los amigos. A ella no le importó, pues él siempre la había dejado salir con las amigas sin hacerle ninguna pregunta. Más tarde, a los meses, empezaron algunas preguntas por parte de él, esas preguntas la incomodaban a ella pero callaba: ¿a dónde vas?, ¿con quién vas?, ¿cuándo vuelves?… A pesar de todo no le dio demasiada importancia. Seguía sin preocuparse de aquellas preguntas, aunque algunas veces él llego a decirle que su ropa era demasiado provocativa, que ella no era una simple furcia de cualquier esquina sino que era su mujer, y su mujer se vestía como él le decía y se recogía cuando él lo decía.

Lo que antes eran palabras ahora se convertían en voces, en gritos, en puñales de voz que atravesaban el corazón, pero ella no hacía nada: lo veía normal. Llegó a pensar que en los últimos meses le dedicaba poco tiempo a su marido; por eso, cuando las amigas le llamaban para salir ella les decía que no. Eva les decía que se encontraba cansada, que otro día se verían. Y mientras tanto él quedaba con sus amiguetes para tomarse un par de cervezas y por primera vez llegar a su casa borracho. A penas podía mantenerse en pie cuando llegó a su piso. Ni siquiera podía abrir la puerta o tocar el timbre, y sin importarle si los vecinos pudieran escucharlo o no comenzó a llamar a Eva a voces en el rellano, mientras daba golpes en la puerta:

-¡¡Eva!! ¡Ábrele a tu marido, joder, que estoy en la calle! ¡¡Ábreme la puta puerta!! ¡¡¡Eva, o me abres la puerta o te mato!!!

Esa fue su primera amenaza, pero Eva no le abría la puerta no podía escucharle se había quedado dormida en la habitación, y fue cuando la despertó aquel extraño ruido: unas voces. Su marido había llegado y estaba borracho. Ella fue corriendo a abrirle la puerta, temiendo que los vieran o escucharan los vecinos, pero a él no le importaba nada; cuando consiguió entrar a su casa le dio un empujón y la tiró al suelo mientras le decía:

-Para que aprendas que cuando yo llegue quiero me que abras la puerta y no me hagas esperar, puta de mierda.

Tras aquello él se metió en la habitación y se durmió como si nada, sin pensar en lo que había hecho. Al día siguiente cuando se levantó con un dolor de cabeza se encontró solo en la habitación; Eva había tenido que ir a urgencias aquella noche: se había roto un brazo con el golpe pero allí al médico que la atendió no se lo dijo, tan sólo le dijo que se resbaló cuando estaba fregando el suelo. Hecho que al médico resultó raro pero no dijo nada. Pensó que los problemas de su paciente no eran cosa suya: él bastante tenía ya con los suyos, la escayoló y le dejo que se fuera sin más preguntas, ni más investigación. Cuando ésta llegó a casa su marido estaba esperándola con el semblante serio y cuando la vio le pidió perdón por lo de la noche anterior jurándole que no volvería a pasar y que mientras estuviese escayolada él se dedicaría de las tareas del hogar para que ella descansase.

30 de abril de 2010

Merece la Pena

¿Merece la pena vivir un momento que jamás podrás compartir?
¿Merece la pena soñar sabiendo que no podrás hacerlo realidad?

21 de abril de 2010

Los Caballeros de La Dama de Cristal II

Distinguidos Caballeros, Distinguidas Doncellas y Honorable Plebeyo, en los próximos días se llevará a cabo en el Castillo de los Caballeros de Cristal la final del Segundo Torneo que hemos llevado a cabo todo el Equipo de Caballeros de Cristal, por eso, desde aquí y como parte del Equipo, os animo a todos a que os paséis por aquellos lares y disfrutéis de la poesía de la poesía de El Caballero del Crepúsculo y de La Doncella Anabella del Caos.

Quizás alguno de vosotros recuerde quién fue El Caballero del Crepúsculo, sí, él fue el vencedor del Primer Torneo, y por designios del destino ha vuelto a llegar a la final del segundo, pero, La Doncella Anabella no se lo pondrá fácil, de eso estoy seguro, además, si ella ganase la final se daría el caso de que tendríamos la primera Doncella de Cristal entre nosotros...

Gracias, y démosle el final que se merece el Segundo Torneo, un final glorioso para todos los que allí combatieron y para nuestra bella Dama de Cristal. Sin más, como Caballero de Honor me vuelvo al palco desde dónde divisaré junto al resto de mis Honorables Amigos, Compañeros y Caballeros el final del Torneo. Pero, cuando este acabe, no marchéis aún de los aposentos del castillo, pues aún quedarán muchas cosas por contar y por enseñar...


El Caballero de La Dulce Pena

20 de abril de 2010

Sólo

Sólo te pido un recuerdo para poder ser eterno en tu alma,
sólo te pido un beso para curar mi alma desgarrada.

13 de abril de 2010

Meme 7 Secretos

Nuestra amiga Passion lo acaba de hacer, ha vuelto a ir al Confesionario, y a mí me entraron celos, que queréis que os diga... yo también quería una entrada para esta semana y aunque hace ya mucho tiempo, lo hice en El Rincón de Los Vencidos, 7 Secretos sobre Mí. Bien, el sistema es fácil, contar siete secretos, allá vamos...

1) Cuando empecé a salir con mi novia, y se pintaba los labios el sabor del pintalabios no lo soportaba. Al final acabé acostumbrándome y ella cambiándolo...

2)Estoy registrado en incontables foros en la web, aunque sólo posteo normalmente en uno, luego un poco menos en dos o tres más, y nada en el resto...

3) Tengo una tarifa de internet en el móvil básicamente por el correo (por los muchos correos que tengo -en el móvil 3 activos, pero tengo más-), creo que esto ya empieza a superarme... un mes de estos lo daré de baja.

4) Llevo 30 minutos y no se me ocurre nada... Por falta de tiempo he dejado de leer muchos blogs -lo siento-, y si no fuera por el bus habría dejado de leer. Ahora sólo leo en el bus algunos libros (el último fue Siddharta)

5) Intento mantener el contacto (más o menos continuado) con todos esos amigos que me importan en la vida. Muchos son bloggers y sólo puedo escribirles mails, y otros también -por diversas razones- sólo puedo escribirles mails. Pero al menos sabran que estoy ahí, y yo sé que ellos están.

6) El año próximo me quería ir de Erasmus a dónde fuera, y como suspendí el examen de inglés me tocó quedarme en España. Ahora no sé que haré el año que viene... pensé en Másters, pero creo que igual no cumplo los requisitos, tendré que hacer prácticas... no sé...

7) El séptimo secreto es inconfesable... o dicho de otro modo. No sé que poner en el sétimo. Bueno, como Passion yo también me caí de una moto, pero la mía estaba andando gracias a la fuerza motriz de mi primo... aquella vez no hubo foto (por suerte).



Si alguien lo quiere... ;)

5 de abril de 2010

Los Miedos de un Sueño



Como casi todos sabéis ya -no hago más que repetirlo- el día 3 de mayo del 2007 empecé a escribir una novela a raíz de un sueño. Aquella novela quería presentarla a un concurso de novela corta, por ello sólo tenía 6 páginas. Pero el concurso pasó y no la presenté. Pensaba que la "novela" aún podía crecer mucho, y eso fue lo que hice. Poco a poco en aquel verano la fui desarrollando más, y así lleva ya casi tres años desarrollándose...

Durante algún tiempo llegué a pensar que tantas revisiones lo único que haría sería llenarlo de "pegotes" y eso acabaría por matarla, o al menos hacer que me cansara de ella al ver siempre lo mismo una y otra vez sin avanzar. Esto segundo fue lo que pasó, durante su vida ha estado más tiempo parada en las carpetas de mi portátil que escribiéndose, unas veces por tedio, otras por falta de tiempo. Hubo momentos en los que llegué a perder la fe de publicarla, aunque sólo fuera un ejemplar.

En mayo del año pasado, también por el día 3 o el 4, comencé a plantearme la idea de publicar un libro resumen de El Rincón de los Vencidos -como ya lo hiciera eigual con su blog-. Por ello dejé durante todo el verano y parte del otoño de nuevo mi novela olvidada. Hasta que un día, como ya dije, gracias a una buena amiga volví a plantearme retomarla. Y me planifiqué otra vez el tiempo, en dos o tres meses pensaba que me daría tiempo a tenerla revisada y un ejemplar listo, el del borrador.

Pero, aunque parezca mentira. En todas las revisiones que me he planteado y propuesto una fecha límite, nunca he llegado a cumplirla por designios del destino. Y aquella vez, y estos días, tampoco han sido una excepción.

Desde finales del 2009, y ahora en Semana Santa, he empezado a revisarla (una vez más), pero esta vez no tanto fijándome y corrigiendo los fallos de las anteriores "versiones", sino usándolas como bocetos-esquemas de por dónde quiero que vaya la novela, por dónde quiero llevar a los protagonistas. Eso ha hecho que meta cosas nuevas, borre muchas viejas, cambiarle el título a los capítulos (es lo que pasa cuando se decide mucho antes de acabar la novela, que las cosas cambian) y incluso -algo que me parecía imposible- gracias a una idea nueva ampliar un par de capítulos y escribir uno nuevo para atar, o enlazar algunos cabos de la novela...

En estos días también, hasta que el portátil dijo que no aguantaba más, he estado esbozando como me gustaría que fuese el formato del libro: los capítulos, las secciones, los pies y los encabezados de página... aún queda mucho para que la novela vea la luz; por lo menos finales del 2010-principios del 2011. Pero necesito plantearme como será al menos la publicación del boceto para ilusionarme aún más y cogerla con más fuerzas (manías que tiene uno). Y gracias a eso, empiezo a soñar más que nunca, y me está gustando mucho lo que llevo y como podría quedar. Además, algunos amigos cercanos han podido leer lo que llevo y está gustando (por eso siguen siendo amigos... :P). Pero he de ser realista, y lo soy: no voy a hacerme rico con ella la publique como la publique (IBD, editorial grande o pequeña, o en la imprenta de la esquina).

O tal vez sí me haga, pero, mejor pensar en lo malo y lo bueno vendrá solo. Aunque, sí he de luchar por ella, lo haré hasta el fin, ya no más luchas a medias por los sueños. Aunque sólo sea por esos amigos a los que les está gustando, y por todos los que estoy implicando en este nuevo sueño. Lucharé por él hasta el final, y intentaré por todos los medios que sea una novela grande.

Pero, pensando en el final de ella es cuando me llega el miedo, ¿cuando la acabe vendrán nuevas ideas para novelas largas a mi cabeza? Desde que empecé a escribirla no me lo he planteado, he tenido bastante con los relatos y los poemas -por cierto puedes leer mi último poema en el II Torneo de los Caballeros de La Dama de Cristal-. Esta historia me está ocupando tres años y habla del amor y las posibles consecuencias de éste (como casi todo lo que escribo, la verdad).

Ahora sólo me queda pensar en acabar la novela, hacer otro muestreo entre los amigos para ver dónde podría mejorar, corregirla y empezar a pensar cómo la publicaré para llegar a todo el mundo que pueda y no me arruine por el camino...
...pero tengo miedo de que no vengan ideas para nuevas novelas.

28 de marzo de 2010

Loving Beyond...

La echo de menos, la dejé marchar aquella tarde en aquel tren, se marchó y yo no hice nada para evitarlo. Ni siquiera pude decirle que la amaba. No, yo nunca he tenido el valor necesario para estas cosas. Recuerdo su mirada, esos ojos verdes jamás se borrarán de mi mente, y esas palabras: su declaración de amor días antes de coger el tren. Yo sólo la besé, pero no dije nada.

Ella me abrazó y yo sólo pude corresponderle el abrazo, pero seguía sin musitar palabra. Ambos cuerpos muy pegados, muy intensos, ella sintiendo algo por mí, y yo por ella. La única diferencia entre los dos, es que ella había declarado su sentir, mas yo no. Sin embargo, ella sí sabía lo que yo estaba sintiendo en ese abrazo, supongo que ese instinto animal siempre nos puede delatar a los hombres en el abrazo a esa chica que te gusta, o a cualquier mujer algunas veces.

En ese momento nos dimos -sí, nos dimos- cuenta de que estábamos empatados en información de nuestro sentir. De una forma o de otra, ella sabía lo que yo quería que sucediera aquella noche. Y yo, por otra parte también tenía la certeza de hasta dónde podría llegar nuestra última noche juntos. Y eso fue lo que sucedió. Ella volvió a tomar la iniciativa y yo a no decir nada. Ella tan sólo me dijo:
-Deja que nuestra última noche juntos sea para el recuerdo. Ven, deja que fundamos nuestros cuerpos, yo lo necesito y tú también.

Ahora, tras tanto tiempo, y como ella dijo todo lo que pasó en su habitación, bajo la mirada helada y fría de aquellos grupos de heavy metal inglés, ha permanecido, y sé que lo hará por siempre, en mi recuerdo. Aquella sensación de dos cuerpos en uno fue mágico. Como mágico e indescriptible es llegar al fin al unísono, sentir de verdad la compenetración. Dos cuerpos en uno. Dos almas unidas para hacer temblar a un Dios que los separó... No sé que habrá sido de ella, no sé si seguirá pensando en mí...

                                      

Han pasado quince meses desde que lo dejé allí, ahora, nuestro hijo tiene casi seis meses, sin embargo nunca ha visto a su padre. Pero todo eso ha de cambiar. Estoy cansada de que mis padres me digan que de el niño en adopción, que me dijeran que abortara, que en este pueblo no podía vivir con un embarazo y sin padre. Y ahora me dicen lo mismo, que la gente del pueblo habla, que comentan, critican... ¡¡pues que hablen joder!! Yo sólo sé que es mi hijo y que tiene un padre, me da igual lo que piensen los demás, lo quieran aceptar o no. Quieran hablar de si soy tal o cual, me da igual.

Sin embargo, mis padres no lo quieren aceptar, y sobretodo mi madre. Ella es a la que más daño le hacen las críticas, por eso lo he decidido, mañana por la mañana temprano, cogeré a Dennis y marcharé a vivir junto a su padre. Le diré que es hijo suyo y que el nombre se lo debe a uno de los primeros guitarristas de Iron Maiden, él sabrá entenderlo. Sabe de mi amor por el heavy metal británico.

Aunque sé que es muy posible que en estos quince meses él ya haya rehecho su vido junto a otra chica, realmente no sé si sentía por mí lo mismo que yo, o si sólo fue al unir nuestros cuerpos en aquel abrazo lo que despertó todos sus sentidos...  no lo sé... Tampoco sé si querrá creerme, pero sólo hice el amor con él antes de venir, y desde que estoy en el pueblo he estado embarazada... sólo ha sido con él en los últimos meses, tendrá que creerme, es la verdad. Por otra parte algo dentro de mi corazón me dice que sí me creerá, que sabrá la verdad nada más ver a Dennis... que me ama como yo a él.

¿Pero, cuál de las dos voces escuchar? ¿Cuál de las dos tiene razón? No lo sabré hasta que vuelva a su lado...

19 de marzo de 2010

Un Año Junto a este Sueño

Amigos y amigas, gracias a todos vosotros este pequeño blog, LA PIEL DE UNA PROMESA, sucesor de EL RINCÓN DE LOS VENCIDOS ha conseguido llegar a un año de vida. Muchas gracias por haber compartido conmigo tantos sueños y tantos que aún quedan por llegar.

Gracias, de verdad...
Gracias a todos.

16 de marzo de 2010

Reflejos

Debiste reparar en mi silencio, porque en una ocasión me preguntaste en qué estaba pensando, y sabías de sobra que, cuando callaba porque pensaba en algo, era porque pensaba en algo triste. Dije que estaba pensando en nosotros, y supongo que respondiste algo así como que no debería.
{Maya, Jostein Gaarder}


Cuando la angustia me arremeta, / tu recuerdo será mi vino y mi arrayán. / Por ti estoy dando mi vida; mi resignación es tanta / que aguardaré sediento, junto al agua cristalina, sin cesar de penar.
{Walläda la Omeya, Magdalena Lasala}


¿Le parece a Ud. correcto que un ingeniero haga versos?
La cultura es un adorno y el negocio es el negocio.
Si sigues con esa chica te cerraremos las puertas.
Eso, para vivir.
{Autobiografía, Gabriel Celaya}


Nada hubiera podido prepararme, sin embargo, para la impresión que recibí al verla. Era ella, sí, todavía Luciana, tuve que reconocer, aunque por un instante sentí que había una terrible equivocación. La terrible equivocación del tiempo. La venganza más cruel contra una mujer -lo había escrito Kloster- era dejar pasar diez años para volver a mirarla.
{La muerte lenta de Luciana B., Guillermo Martínez}


¿Y si durmieras? ¿Y si en tu sueño soñaras? ¿Y si soñaras que ibas al cielo y allí recogías una extraña y hermosa flor? ¿Y si cuando despertaras tuvieras la flor en tu mano? ¿Ah, entonces qué?
{Coleridge}


Recordó que Fatima había colocado en su habitación una alfombra de oración orientada hacia La Meca.
Sin aminorar el paso, miró de nuevo la pantalla del móvil y pulsó el botón Respuesta.
Escribió decidida: ¡ADIÓS!
Él lo entendería.
{Ojos de Almendra, Sophie Dubreuil}


Todo lo que choca en física, sufre una reacción igual al choque, pero en moral la reacción es más fuerte que la acción. La reacción a la impostura es el desprecio; al desprecio, el odio; al odio, el homicidio.
{Historia de mi vida, Giacomo Casanova}


Es verdad; pues reprimamos / esta fiera condición, / esta furia, esta ambición / por si alguna vez soñamos. / Y sí haremos, pues estamos / en mundo tan singular, / que el vivir sólo es soñar; / y la experiencia me enseña / que el hombre que vive sueña / lo que es hasta despertar.
{La vida es sueño, Pedro Calderón de la Barca}


Los sueños no perduran... Por segunda vez el paraíso se ha derrumbado ante mis ojos. Nuevamente la soledad es la reina en cuyo despertar se mira mi espejo...
{Walläda la Omeya, Magdalena Lasala}

9 de marzo de 2010

Rutinas

Como cada miércoles por la tarde se duchaba y se vestía con la ropa más nueva que encontraba en el armario. Siempre era la misma ropa, la de los miércoles. Él sabía muy bien que sólo ese día sería cuando podría encontrarla, el único día de la semana en el que, de verla, acallaría su corazón. Aunque en realidad ya hace tanto tiempo que está buscándola de nuevo que casi ni puede recordar su rostro. Casi ni puede acordarse de esos cabellos castaños, ¿o tal vez eran caobas? Que más da, él sabe que cuando la vea la reconocerá... ¿o tal vez ni siquiera se haya planteado eso? Sólo sabe que tiene que conducir hasta aquel bar dónde, según recuerda de la rutina diaria, estará ella, o debería estar, o llegará, o debería llegar... Ya ni siquiera lo sabe.

Como cada miércoles por la mañana se despedía de sus compañeros del trabajo, ellos ya sabían de su rutina, pero entre ellos siempre fue la locura de aquel compañero tan raro y solitario, aunque nunca se plantearon leer en su alma. Mientras que sus compañeros pensaban en su cordura, él volvía a casa temprano. Tenía que prepararse para su gran cita, una cita tan rutinaria que sabe exactamente lo que tardará en cada inspiración momento, en cada paso que da, el el número de segundos que ha de mantener dedo presionando el calentador para que no se apague la llama, todo lo tiene controlado al milímetro. Demasiado tiempo con esa rutina.

Y por último como cada miércoles por la noche vuelve a casa con su mejor ropa, impoluta como impoluto queda el vaso que jamás usará para tomarse un café aquella chica que está esperando, o el vaso de la caña que nunca rozarán sus labios. Vuelve a su casa, deja el coche en el garaje, sí, ese garaje que sólo alquilo para estas ocasiones, no puede dejar nada al azar, y la rutina ha de ser su mayor mérito, no podía permitirse que el cambiar de aparcamiento. Volvía a su casa, se quitaba la ropa, la doblaba justo antes de meterla en la lavadora, y mañana al despertar la podría, cuando llegara del trabajo para comer ya habría acabado y la tendería en el salón.

Así cada miércoles, el único día en que su vida estaba controlada hasta el último segundo, el resto de la semana él era un hombre normal, que ni siquiera pensaba en aquella chica o en el bar. Lástima, porque él aún no lo sabe -ni lo sabrá jamás-, pero si deja de ir los miércoles y va los jueves, se encontrará con ella, y sobretodo, ella lo hará con él.

...y es que, las rutinas matan el alma y el corazón.

3 de marzo de 2010

Pregunta Vencida

¿Puede el amor unir dos almas
y la abnegación separarlas?

No tengas en cuenta mis lágrimas, pues hánse brindado para evitarles a tus ojos derramarlas ya que ahora ellos deben permanecer hermosamente abiertos por lo mucho que han de mirar y de ver.


M. Lasala