El Rincón de Los Vencidos

Nuestro Rincón, Nuestra Historia

Cómprala desde aquí

Éste es el título de mi primera novela. Como dijo Luis Landero: “Toda novela es la sombra de otra, perfecta y arquetípica, que el escritor ha vislumbrado en sus ensueños”.

Es una novela ambientada en una universidad, donde dos amantes sufren las desventuras del amor. La universidad es más que estudiar, y ellos aprenderán esa lección. Más información aquí.



Un Sueño Cumplido. Desde El Rincón a Ti.

Ese fue mi primer libro, que salió a la venta en diciembre de 2009. Si quieres adquirir un ejemplar, pincha aquí. Gracias

28 de junio de 2009

Otro Amanecer

Hacía pocos meses que había llegado hasta aquel bloque de pisos, mi familia siempre había vivido en el otro lado de la ciudad, en el lado sur, y ahora, yo me independizaba en el norte. El piso cuando lo vi me gustó demasiado, no sabría la razón de porqué fue así, pero me enamoró, tenía algo mágico; por eso, a pesar de la crisis me decidí a comprarlo como fuese. En el banco, al principio, no estaban muy dispuestos a darme la hipoteca, pero, en cuanto les dije quienes eran mis padres, y que firmarían como avales cedieron.

Aún hoy, en la noche, en la soledad, en la espera, recordaba cómo fue aquella mudanza en la que se perdieron algunos recuerdos, o eso decían los transportistas que se perdieron… pero daba igual, podría crear otros nuevos. ¿Quién necesita recuerdos? Crearé otros… Y eso es lo que estaba intentando hacer desde que llegó. La primera noche que estuvo allí hizo una pequeña fiesta para celebrar que había llegado, invitó a pocos amigos, pero menos fueron. También invitó a sus nuevos vecinos, y también fueron pocos, sólo una vecina de pelo rubio y ojos claros, parecía del este de Europa, pero a la vez parecía española, y por su acento latina…

Pero, en aquel momento allí quedó su encuentro en unas pocas palabras y un par de sonrisas, él estaba pletórico por haber llegado a la casa de sus sueños, y ella, estaba distraída de la rutina de siempre, como decían Barón Rojo, grupo que no dejó de sonar en toda la noche, y semanas después sería la banda sonora de sus recuerdos… Tras aquella noche, que acabó al amanecer del día siguiente, empezaron a nacer sus nuevos recuerdos, su nueva vida…

A pesar de que el banco no quiso darle la hipoteca él era un chico trabajador que trabajaba de 8 h. a 20 h., de lunes a viernes, la misma rutina… los mismos compañeros desagradecidos, y el mismo jefe egocéntrico que no tenía mayor mérito que haber nacido hijo del director de la empresa. Pero, su mundo estaba dispuesto a cambiar. Hacía varios años que había cortado con su chica, ese era un motivo por el que quería dejar atrás el sur de su ciudad, ella vivía allí.

Los primeros encuentros con sus vecinos eran fugaces, tan fugaces que ni siquiera se saludaban, excepto aquella mujer de pelo rubio; Tarja le dijo un día que se llamaba. De padre finlandés y madre española, de pequeña se había ido a vivir a Bahía Blanca. Y ahora estaba de nuevo en España con su hijo y su marido… y eran felices, o eso le dijo... Pasaban los días y misteriosamente coincidían más: Primero fue al llegar del trabajo ella llegando de la compra; luego, todos los días igual; empezaron a coincidir a las ocho de la mañana; a la hora del almuerzo… Y ella siempre le miraba, le saludaba y le sonreía.

E inevitablemente llegó el primer beso por parte de Tarja, él se quedó un poco paralizado, pero no pudo resistirse, y la agarró con fuerza, pero tan rápido como la agarró la soltó y separó. Hacía meses que no había tenido una relación con una mujer, pero Tarja era distinta estaba casada y con un hijo. Él se fue, pero le dijo que estuviese tranquila que no diría nada. Pasaron los días entre los dos, y no se volvieron a ver… pero cuando Alberto tenía desvanecida toda esperanza de reencontrarla, por que en el fondo le había gustado el beso, llegó ella por la espalda.

Alberto estaba entrando en su piso, y Tarja lo abrazó sin que él pudiera hacer nada y entraron en el pasillo, ella cerró la puerta antes de que pudiera verlos nadie. Y él, ya se había dado cuenta de que había sido ella la que le había empujado y por eso no gritó ni se asustó. Tan sólo quería preguntarle que quería, pero no le dio tiempo, su boca estaba siendo asediada por unos labios que le buscaban con deseo. Esta vez no podía resistirse a aquellos labios… a aquel cuerpo que le buscaba con desesperación… aquel instinto tan ansiado y que hacía recordar viejos recuerdos ya olvidados.

Ella le dijo ir a su cuarto, él cedió a la proposición, pero antes, encendió la minicadena, eligió el CD2 y buscó la canción 3, le haría el amor, pero ella tendría que mirar más allá y escuchar la letra de aquella canción:
"Dame la oportunidad de mostrarte cómo soy. Ábreme tu corazón, déjame vivir en él. Tal vez sea diferente, pero no va a ser peor que la rutina de siempre… Dame la oportunidad de cambiar tu realidad… Dame la oportunidad de llegar hasta el final…"

15 de junio de 2009

Dos Poemas

No tengo mucho tiempo para publicar post nuevos, por eso, hoy os dejo con el anticipo de lo que espero, y para ello estoy trabajando, un futuro libro de recopilación a modo de Escribo Aquí de Eigual, pero con El Rincón de Los Vencidos, y El Jardín de La Niebla.
-El primer poema "Podrás" es inédito en el mundo de los blogs, y se lo escribí por y para una amiga -Laura-. Este poema en principio no os lo iba a enseñar jamás, y sólo lo veríamos ella, sus amigos en Tuenti y yo, pero, como para mí es uno de los poemas más hermosos que he escrito, le comenté si le importaría que lo publicase en el libro, y me dijo que lo publicase, por eso, está aquí.
-El segundo poema lo recordarán los viejos compañeros que viajaron a mi lado en El Rincón, pues lleva el mismo título que uno publicado allí y la misma temática, pero, esta vez desde los ojos de la chica. Con este poema, me adentro en el "mundo de los sentimientos de las mujeres", antes ya lo había hecho con relatos (creo recordar) pero nunca con poemas. Disfrutadlos:


PodrásMe pides que te escriba un poema,
Y no sé si hablarás en serio, porque
Yo apenas te conozco y no sé qué escribirte;
Pero me ilusiona dedicarte unas palabras.

No sé por dónde empezar. Si pienso en ti
Recuerdo tus ojos y tu sonrisa,
Desde la primera vez que me crucé con ellos,
Siempre estuvieron alegres, transmitiendo ese sentir.

Siempre te vi tan feliz que jamás pensé en la desdicha.
No me atreví a mirar más allá,
Tal vez por la vergüenza o por el miedo,
Y ahora, ya tarde, leo tus palabras.

Y ahora leo que los colores dejaron de brillar,
Que todo empieza a perder el sentido,
Y tú, no sabes si dejarlo todo atrás y volver a empezar.

Y yo, no sé cómo ayudarte, no sé qué decir.
Quisiera que sólo fuese una etapa pasajera
Que, mañana al despertar, la pena muriera como la noche.

Mas, creo, poco puedo hacer para asfixiarla,
Tender mi mano, mi hombro y lo que necesites.
Si quieres, escuchar o, si deseas, hablar.

Ser, otro amigo más dispuesto a ayudar
Sin pedir nada a cambio, sin importar nada.

Sólo esperando los colores que marcharon,
Buscando el amanecer que cicatrice las heridas…

Y haga regresar tus musas.



Tarde De Otoño
En mis ojos tristes y cansados por el tiempo
Aún está presente aquel momento.
Era una tarde de otoño,
Nada podía presagiar nuestro encuentro.

Quizá por ello aún lo recuerdo cada anochecer
Imaginando que él también lo hace.
Nuestras vidas se tocaron,
Nada podía presagiar nuestro encuentro.

Vidas unidas, caminos que se cruzan sin saberlo
Marcas imborrables en los recuerdos
Labios que en mi mente,
Me atormentan por no poder rozarlos.

Aquella tarde te dejé pasar, te perdí por siempre
Y ahora te sueño te busco desesperada.
Sueño con tu cuerpo,
Deseo que estés a mi lado y amarte.

Me siento tan sola, buscando la forma de hallarte
Saber si signifiqué algo en ti.
Permanecer a tu lado,
Ser siempre quién te bese al despertar.

Ni un momento te olvidé, ni un segundo te gocé
Pero no pierdo la esperanza.
Aún queda el otoño,
Y con él, otra coincidencia para verte.

8 de junio de 2009

Estaba sentado en el sofá

Estaba sentado en el sofá de casa viendo la tele con mi mujer. Me levanté y dije:

-Cariño, voy a por tabaco.
-Pero... si tú no fumas.

Nunca más volví.

3 de junio de 2009

Si aparco mis sueños...

... qué me quedará?


El otro día hablando con un amigo, del que ya os he hablado, que también es (o eso pensaba) aficionado a la escritura, pero el otro día me sorprendió bastante sus palabras. Él que quería hablar con algún periódico gratuito para que publicara sus cuentos (eso sí pagándole por ello), pero lo que me dijo el otro día me dejó paralizado:
Si me gusta escribir ahora, también me gustará dentro de 20 años cuando tenga tiempo. Y si no me gusta, es que ha sido una idea pasajera.

A mi cabeza sólo vino la frase que tenía Eigual en su blog de Rilke, pero no le pude decir porque se me escapaba el bus y opté por asentir con la cabeza:
"Si crees que eres capaz de vivir sin escribir, no escribas"


¿Y qué más da si todo nos sale del revés?


25 de mayo de 2009

Orfeo y Eurídice

Cuenta la mitología griega que Orfeo hijo del Dios Apolo y la musa Calíope era un poeta y músico, pero su habilidad era tan inigualable que cuando tocaba la lira, que le regaló su padre, los hombres se paraban para calmar sus almas, los animales se acercaban a escucharlos y la naturaleza se detenía para no interrumpir su melodía. Quizás fue en una de esas ocasiones cuando la ninfa Eurídice, y de entre todas las ninfas y mujeres que gustosamente habrían yacido a su lado, él eligió a esa dríade. Tanto era su amor, que se casaron. Gracias a aquel amor Orfeo pudo cantar las canciones más hermosas jamás oídas, las notas más dulces jamás escuchadas sólo comparables con la belleza de su amada.

Un día, sin embargo, su amor cayó en desgracia, el hermanastro de Orfeo, Aristeo estaba de paso por el Valle de Tempe, y allí vio a la Eurídice, él, ensimismado con su belleza, la siguió, y ella en su intento de huída pisó una serpiente que le mordió en su pie y murió en aquel instante en aquel lugar, lejos de su amado. Su alma acompañó a Hades y Perséfone dueños de las almas de los que tiempo atrás fueron mortales.

Bella alma en triste lugar, ¿por qué fuiste a parar ahí? Cantaba Orfeo a cada instante. Ciego de amor, haría cualquier cosa por volver a ver su amada, y es algo que los dioses bien sabían. Sus cantos fueron tantos y tan triste que los mismos Dioses le aconsejaron que fuera al Inframundo a pedirles a los amos de él, que le devolvieran su amada, nunca nadie había regresado del submundo, mucho menos acompañado, mas en su corazón no ve imposibles, sólo halla la tristeza de estar lejos de su amada.

Desgarrado por el dolor, marcha cual alma en pena, cual ánima que busca su fin hacia el Ténaro, la puerta que le llevará de nuevo junto a Eurídice. Uno de los impedimentos que encontró fue Caronte, quién no estaba dispuesto a transportarlo en la barca, mas Orfeo, con su melodía logra disuadirle y al cruzar Estigia, Cerbero intenta atacar, las tres cabezas no desistirán tan pronto como Caronte, mas la música de Orfeo, tiempo atrás detuvo hasta la naturaleza, ahora, triste y melancólica, puede hacer estremecer de dolor y mostrar compasión en un ser que no dispone de ella. Con su lira y las palabras de amor amansa al can, y consigue hacer llorar a los tormentos, por primera y única vez, cómo él será el primero en salir de aquel lugar. Los peligros que se le presentan, logra vencerlos todos, no sin dificultad.

Dispuesto frente a frente con los Señores del Averno, clama por recuperar a su amada, la moiras fueron injustas con su amada, aún no le llegó su hora suplica Orfeo entre notas de su fiel instrumento. Pero los ojos de Perséfone se mantienen inmunes, ningún alma regresará de nuevo a la luz de la tierra, le grita. Orfeo, con toda esperanza perdida; su llanto, su música, su don los ve inútiles; recurre al corazón de los verdugos, y les recuerda que tiempo atrás, también ellos fueron separados, y su amor los unió. Hades, finalmente accede dejarles marchar pero con la única condición de que Orfeo no mirará atrás hasta que la luz del día, la luz de la vida, rodee por completo a Eurídice, de lo contrario, la dríade se esfumara cual humo en una ventisca. Si su amor es tan fuerte como se les hace presentar, confiará en ellos.

Logran cruzar todos los peligros, logran dejar atrás las almas que buscan perdón, a veces, incluso llegan a detenerse, Eurídice no está aún con la suficiente fuerza como para atravesar el Averno a los pasos de Orfeo, por eso, él espera con la mirada siempre al frente. A lo lejos, ya se puede divisar la salida del Ténaro. Ha conseguido salvar a su amor, cree, pero un instante antes de que su amada salga por completo del Reino de Los Muertos Orfeo gira su rostro, creyendo que su amada ya cruzó. Clava su mirada en Eurídice, y ésta se desvanece en el aire, se evapora como la niebla que antes dejaron atrás, pero no le importa pues sabe que su amado le sigue amando, sabe que se giró para besarla. Ella sólo pudo decir Adiós.

Orfeo siente que perdió a su amada se fue por segunda vez. Cambia de rumbo, regresa a Estigia, a pedirle al barquero que lo vuelva a cruzar, necesita estar con su amada, pero este le niega el deseo, y ya nada hay que hacer. Allí estará siete noches llorando, alimentando a la Laguna con la desesperación del alma que una vez lo tuvo todo y lo perdió, alimentándola con lo mismo que él lo hace, con lágrimas.

Cuando decide volver a Tracia, sabe que no podrá hacer nada para estar junto a su amada. Sus pesares son más tristes que antes de su primera marcha y niega todo amor, hiere los corazones. Tantos corazones que estos son su muerte. Las mujeres a las que rechazó desean que sus notas sean para ellas, él no cumple su deseo, y para hacerlas marchar, con una dura piedra toca su lira, ésta grita más que las almas en pena, las mujeres, desoladas por la actuación del poeta, lo lapidan con las piedras, ahora tornadas en rojo como su lira, gracias a la sangre derramada del músico. Dejan su cuerpo allí descansar, no su alma, que presta emprende el camino ya conocido.

Eurídice, muerta por segunda vez, espera en el otro extremo de Estigia, aguarda en el Submundo a poder reunirse con Orfeo. Sabe que Hades no dará una segunda oportunidad, su mente no comprende cómo pudo dar la primera, pero no le importa sabe que el amor de Orfeo es cierto, tan cierto como que está muerta por segunda vez. De repente unas notas de música, una lira empieza a sonar… quizás… sí, quizás sea él.

El poeta, ya muerto, conoce al camino, y presto se dirige a reunirse con ella, fundiéndose en un apasionado abrazo para la eternidad.


12 de mayo de 2009

Penas Ocultas Tras Sonrisas

A veces las sonrisas más verdaderas esconden en los ojos más alegres las penas más grandes jamás contadas.

A veces nadie se para a leer en esas sonrisas y esas penas se mueren ahogadas sin saber si será un atardecer o un nuevo amanecer.

Los colores más intensos ya transformados en leves reminiscencias vuelven a perder su ya mermada intensidad, y tornan oscuros hasta hacernos olvidar la salida.

Pero, otras veces, esas penas son pasajeras y las sonrisas vuelven a ser puras sin dolor.

6 de mayo de 2009

Gracias Por Estar Ahí

Hoy quería daros una noticia, pero os tengo algunas cosas más...

La primera es que hoy es el cumpleaños de una muy buena amiga, hace ya algunas primaveras nació ella para pintarlo todo de color y darle otro toque más alegre a este difícil mundo. Hace algunas menos se cruzó en mi vida, o mejor dicho yo me crucé por la suya, y empezó a dar pinceladas también por mi existencia. Desde entonces nuestros caminos han estado unidos, han estado llenos de frescura y color gracias a su corazón, gracias a su forma de ser. Por eso, porque se lo merece, me gustaría poder hacerle un regalo, un buen regalo, quizás darle algo más de tiempo para que descansara, para que disfrutara de la vida como merece, pero no puedo; hoy ni siquiera puedo hacerle un regalo físico, pero tal vez en un futuro próximo sí, ojalá que sí.

Por eso, por ahora, sólo puedo felicitarla, darle las gracias por estar a mi lado y como regalo por este día, y por cualquier otro, ofrecerle mi apoyo incondicional y mi amistad. Sé que tengo que dar las gracias a algo por haberla conocido, si creyera en Dios le daría las gracias a Dios, pero como no creo se las doy a otra amiga que fue por la que llegué a conocerla. FELICIDADES AMIGA: Que todos tus sueños se hagan realidad y que todo salga como tú quieras que salga por que te lo mereces.

La segunda noticia que quería contar es que hoy he vuelto a saber de dos grandes amigas a las que he echado mucho de menos (una de ellas la cumpleañera), pero siempre han hecho un hueco para mí, y siempre han estado ahí dispuestas a ayudarme, sin pedir nada a cambio. Por designios del destino, como nos pasa a todos, por falta de tiempo no sabía nada de ellas, pero hoy han hecho un gran hueco en sus vidas para contarme sobre ellas. Con sus mails me han hecho llorar de emoción, pero no importa, las únicas lágrimas que merecen la pena ser derramadas son las que brotan de felicidad. Parece que las dos se han puesto de acuerdo para hacerlo hoy, pero, la casualidad ha sido mágica y ha hecho más emotivo el saber de ellas.

Otra de las noticias que quería daros es que por fin aprendí a seguir mis instintos y hacer lo que realmente quería hacer, tal vez alguno de vosotros recuerde la entrada que contaba que no fui a un recital de poesía para quedarme en clase, esta vez la opción era el Zoco de Ballix, una especie de mercado medieval en la zona musulmana de Vélez, he colgado algunas fotos en Las Mayoralas, por un tiempo dudé en si ir o quedarme estudiando, finalmente fui y ha sido lo mejor que he hecho en mucho tiempo. Disfruté como un niño pequeño, ver el barrio dónde me crié con mi abuela, ver tanta gente por allí, y disfrutar con la cultura árabe fue casi como un sueño.

Por último, contaros que, siguiendo los pasos de Eigual, y de otros bloggers, he decidido publicar un libro en bubok de viejos relatos y poemas, aparte de algunos que estoy escribiendo especialmente para el libro, y puede que algún relato corto (muy corto) de mi época de estudiante. El publicar un libro con los viejos relatos era otro sueño que aún tenía por cumplir, y cómo el poder revisar mi novela me va a llevar más tiempo de la cuenta tomé esta decisión incitado indirectamente por Eigual. Así, que, espero poder daros pronto la noticia de que mi libro está por fin publicado (Pier esta era la noticia que te dejé en un comment).

Sin más me despido, sólo deciros a tod@s y en especial a las que he citado antes: Gracias por estar ahí

27 de abril de 2009

Infidelidades

Hace ya mucho tiempo que quería tratar este tema, y creo que nunca lo traté en El Rincón, de todas formas eso no importa, pues los que me leéis actualmente no lo hacíais cuando hablaba sobre “Filosofía personal” como me gustaba llamar a aquellos temas, además de que, ninguno somos los que fuimos y tal vez, hayamos diferido un poco en nuestra forma de ver las cosas. Ya que como una vez dijo (grosso modo) Heráclito de Efeso: “No puedes bañarte dos veces en el mismo río. Pues ni tú ni el río sois los mismos”.

Lo primero sería definir qué considero por infidelidad, ya que de una persona a otra esto puede variar, y para mí, basta con un beso apasionado e intencionado, de ahí en más para mí sería infidelidad, u otras situaciones que denoten un claro deseo por otra persona. Aunque todo depende del cristal con que se mire, y de la situación.

Yo jamás he sido infiel a mi pareja, ni ella a mí. Ni lo seré, sí sé que no se debe decir de esta agua no beberé, pero, mucho han de cambiar las cosas para que lo sea. Siempre he dicho que: Antes de ser infiel termino la relación y me voy con la otra persona. Si mi pareja deja de gustarme o dejo de estar enamorado porque hay otra que me llama más la atención, o simplemente –y perdón por la expresión– una noche cualquiera me diera un calentón, no tendría sentido estar con las dos a la vez.

Quizás pueda doler que te dejen tirado, que tu relación se acabe por una tercera persona, y más si esa persona no llega más allá de una noche. Pero, estoy seguro que eso dolerá menos que una infidelidad de tu pareja, que, como se suele decir, los cuernos. Yo por suerte nunca he cometido ninguna de las dos cosas, ni las he sufrido. Tampoco creo que las sufra del día a la mañana, el amor se acaba poco a poco, y no estoy dispuesto a perder todo lo que tengo por una sola noche. (Está quedando un poco egocéntrica la entrada).

Cambiando un poco las tornas, y ya entro en el tema que quería entrar y define bastante bien la canción que he elegido, básicamente: “Dicen que a hierro muere, aquel que a hierro mata”. Si yo soy infiel, no ha de sorprenderme que me sean infiel, y mucho menos dolerme pues tan sólo me han pagado con la misma moneda que yo lo hice antes. Pero, claro, esto no siempre es así, a veces, esos mismos adúlter@s se sorprenden y se ofenden cuando les son infieles esa pareja a la que tanto amaban. La verdad es que no entiendo cómo la gente puede tener tanta cara y ser tan hipócrita.

Luego está la otra parte, el que por desgracia vivió una relación en la que todo parecía, más o menos, ir bien pero de repente descubres que te han estado poniendo los cuernos largo tiempo, y tú para “desquitarte” de tanto dolor pues vuelves a vivir y recuperar todo ese tiempo que habías perdido estando con un solo hombre o mujer. Hasta tal punto que no te importa si por tus actos pones en peligro otra relación, o si eres el “otro” o la “otra”. Para mí ser infiel es tan grave como enrollarse con alguien que tiene pareja aún a sabiendas de que la tiene. Y es algo que nunca llegaré a entender, ¿por qué si tú sufriste cuando te lo hicieron tú vuelves a hacerlo a otras personas que no fueron las que causaron tu dolor?, ¿por qué si a su pareja no le importa hacérselo tú no tienes un poco de consideración con tus iguales?

Esto cómo digo es algo que me sobrepasa, he vivido este tema de las dos preguntas en personas cercanas a mí, y comentándolo con ellos, y algunos amigos todos dicen que ésta persona que lo ha hecho (llamémosle A) no tiene la culpa de si la otra (la que tiene pareja, para no perdernos será B) le es o no infiel. Que A es libre de hacer lo que quiera y la culpa es sólo de B, aunque B diga que le es infiel a su pareja porque no sabe lo que ella hará –algo que tampoco entenderé jamás–.

No sé qué pensáis vosotros al respecto, de si el culpable es: A, B, A y B, la pareja de A que le puso los cuernos primero, la de B que no sabemos que estará haciendo, o si es Z el culpable, o si para vosotros eso es algo normal e inherente al ser humano, cómo también leí por algún lugar: “El ser humano es polígamo por naturaleza y monógamo por cultura”. ¿Qué pensáis vosotros?

21 de abril de 2009

Por Vosotras

Hace poco más de un mes que comencé en este nuevo blog. Aún no tiene el aspecto que me gustaría, pero poco a poco he ido añadiendo algunas cosillas más que cuando comencé -no muchas por falta de tiempo-, el regalo de eigual, la web que intento crear, algunas estrofas de canciones que me transmiten fuerza... Durante este mes mentiría si dijera que no extraño a El Rincón, mentiría si dijera que no he pensado en hacer alguna entrada más allí, pero, cuando me vine hasta aquí, era consciente de lo que dejaba atrás y de lo que aún estaba por llegar, por eso, aunque extrañe el pasado, no quiero volver a él, y aunque haya pensado en tal vez, hacer una entrada, no la haré. Los fantasmas del pasado son sólo eso, fantasmas.

Este cambio de blog, de nick, y de forma de ver las cosas ha llevado consigo que de nuevo vuelva a darme a conocer como escritor entre los que, por decirlo de algún modo, me conocen como persona más allá de Josemy o más allá de La Dulce Pena. Y digo de nuevo, porque prácticamente ningún conocido mío, exceptuando a Alquimista de Sueños y Obi-san -que me conocían y seguían antes del cambio-, de los que saben, o han sabido, qué era blogger me sigue, y en verdad no han sido pocas, pero, muchas veces he agradecido que no me leyeran al sentirme más libre, y otras, me hubiera gustad que me leyeran pues escribía por ellos. Esta vez he querido abrirme a dos compañeras, a dos amigas del bus.

Al decirle a las personas que me conoce más allá de la pantalla que soy blogger sé que posiblemente lleguen a conocer más de mí de lo que conocerán estando a mi lado, porque cómo le dije hace pocos días a un compañero de ACP (Asociación Cultural de Poesía), “cuando escribo me quito las máscaras y abro el alma”. Y, quizás, cuando me cambié por Josemy, a pesar de tener rostro para todos vosotros seguía siendo anónimo, pero ya no, quizás en el pasado hubiera cambiado mi forma de escribir, ahora no. No me importa que me lean y me conozcan tal como soy, que sepan mis sentimientos, mis dudas, mis miedos…

A diferencia de ellas, según me dijeron, “son muy reservadas para lo suyo”, yo necesito expresar mis temores con palabras, necesito ese punto de apoyo en los demás, y esto una blogger lo sabe muy bien. Por eso no me ha importado que me lean.

Quizás si algún lector me sigue desde hace bastante tiempo, como XX años, se acordará de aquella entrada en la que comentaba que cuando decía que era blogger los que me conocían me hacían tres preguntas, una de ellas si me pagaban por eso, y es lo que más rabia me da, porque no entiendo porque la gente piensa que uno escribe un blog para que le paguen -que tal vez en algunos casos sí (no todos los bloggers tienen alojado sus blogs en dominios gratuitos y han de pagarlos) y los respeto por ello, igual que respeto a los que no lo hacemos-, pero yo no. El día que escriba para que me paguen será una novela lo que escriba y no un blog. Pero, ellas no me hicieron esa pregunta, y en parte me llamó la atención porque me sorprendieron gratamente.

Lo que sí me preguntaron era que qué es lo que escribía, y yo pensé, qué escribo… novelas cortas, pequeñas reflexiones que se me pasan por la cabeza, cuentos, sobre filosofía, poemas… ¿Qué clase de poemas, y qué es un poema para ti? preguntaron. Ahí ya sí que no supe responder, bueno, un poema es escribir en verso, ni tienen la misma métrica, ni riman, la verdad. Y, así hablando, me propusieron que, por ellas, escribiera un poema en prosa, porque, quiero recordar nunca lo he hecho, aún no lo he podido intentar por falta de tiempo, pero, desde aquí os prometo que lo haré.

15 de abril de 2009

Sheela


Tan sólo con su recuerdo mi cuerpo ya tiembla de vergüenza, cuando estaba a su lado no podía ni hablar, ni mirarlo, y si la sentía lo suficientemente cerca, intentaba dejar de respirar para que no sintiese mi hálito. Y, si hubiera podido, hubiera parado mi corazón para que no me delatase, pero era inútil. Ni siquiera él con su mirada podía conseguirlo. Poseía todos mis sentidos uno a uno hasta anularme.

Y aún hoy, cual fría piedra que corre por mis venas, cual denso y oscuro marmól que es mi piel siento su recuerdo, yo una diosa, una deidad del Cielo. Él un simple mortal... Jamás entendí, ni he logrado entender aún, cómo caí en aquella tentación, tal vez fue su belleza, su ímpetu. O quizás fuera la osadía de desafiar a mis superiores, pero, aquella vez, junto al alba... nos fundimos en un sólo cuerpo. Sus palabras de amor, sus promesas de que nada pasaría continuaron mientras llegaba la madrugada. Y con ella, la ira de mis superiores... con ella, la despedida de los amantes... con ella, mi castigo, ver vivir a mi hija sin poner hacer nada por ella, ver a mi pueblo sucumbir al dolor y el miedo.

Fui condenada en un juicio absurdo, rechazada por mis superiores por los míos, rechazada por mi pueblo... Desprecios, malas palabras por las dos partes... Fue duro. Fue un gran dolor, desgarrada de mi hija incluso, ella según él, maldito Oráculo traidor, se la quedó el pueblo. Y yo, yo sólo soy una simple estatua de mármol, una piedra inerte que, desde lo más alto del lugar, jamás podrá dejar de cerrar los ojos para ver cómo su pueblo es destruido por mi pasión. Para ver cómo ni hija, mi sangre, mi amado caen derrotados ante el miedo y las epidemias.

Ni esta impotencia que me causa la piedra, ni estas lágrimas no derramadas. Ni, siquiera, esta metamorfosis no deseada impedirán que reniegue de mis actos...

Y aunque conozco el tormento lo volvería a sufrir, si con ello, gano un solo momento de poder volverlo a sentir...

6 de abril de 2009

Gracias eigual



Con esta entrada, que dejé programada antes de irme al campo, sólo quería darle las gracias a eigual, de Escribo aquí. Quizás alguno ahora mismo no lo entienda, y si le dijo que me ha regalado, porque no está pagada con nada, una figura de Vivi Ornitier, pues tampoco le dirá mucho si nunca se ha enfrentado al Final Fantasy IX, pero si le enseño la figura de fimo, pues igual ya sí le dice algo más, ¿no?

¿A qué es precioso? Pero no sólo eso, sino que es igual que el que sale en Final Fantasy, osea este:

Yo sabía que esta chica tenía arte, pero, para ser sincero, jamás pensé que tanto. Me lo mandó el día 23 de marzo desde Barcelona hasta Vélez, y me llegó el martes 31, os juroque la espera se me hizo interminable, acabé por pensar que se podía haber perdido por correos incluso. Pero, no me llegó cuando estaba comiendo antes de irme a la universidad. Y fue el momento más feliz y más emotivo que he tenido en mucho tiempo. No puedo parar de darle las gracias. Porque ella aún no lo sabe, pero este muñeco me va a dar muchas más fuerzas de la que se ella cree (y no son pocas las que piensa, pues lo hizo con mucho cariño y mucho cariño y fuerzas me dará).

Ahora os cuento un poco de la historia de Vivi dentro del juego original, quizás os parezca que soy demasido mayor para esto, pero no puedo evitarlo, el juego me marcó un antes y un después. Si alguien no ha jugado y piensa jugar que pare de leer, porque posiblemente le desvele secretos.

Vivi era un niño de unos 9 años, que por alguna extraña razón, sólo tenía recuerdos de unos seis meses atrás de cuando vivía con su abuelo. Pero no le importaba, ni le quitaba un ápice de ilusión por la vida, ni de inocencia. Más tarde, casi por casualidad, descubre que el no nació, sino que fue creado como muchos otros y que, pronto llegaría su final, un día pronto dejaría de moverse. Y se encontraba solo, de todos los otros como él, ninguno podía hablar ni comprender sólo él. Pero con el tiempo, va asimilando la idea, se va haciendo fuerte y, por suerte, descubre a otros como él que sí viven. Y entonces se da cuenta que la importancia de vivir, es aprender y seguir creciendo cada día sin importar cuándo o cómo llegue la muerte.

Descubre la importancia de la vida... y eso a mí me dará fuerzas siempre que lo mire, me dará un motivo por el que seguir luchando día a día, por el que mañana llegar aún más lejos que ayer.

Para despedirme, no sin antes darle de nuevo las gracias a eigual, unas frases de Vivi con las que se termina el juego:

Cada día les hablada de Yitán… Les contaba cuanto nos había ayudado… Y que nos había enseñado la importancia de vivir.
No importa cuanto vive uno… sino como. Eso lo aprendí de vosotros. Me enseñasteis que la vida no tiene sentido si no nos ayudamos unos a otros.
Yo no sabía para qué había nacido… Ni quería hacer con mi vida… Vosotros me ayudasteis a averiguarlo.
Vivir haciendo sólo lo que a uno le gusta es más difícil de lo que parece… Os admiro porque siempre habéis sido fieles a vuestros propios sentimientos.
Lo único que no me enseñasteis es que hacer cuando me siento sólo…Supongo que eso lo tiene que averiguar cada uno por su cuenta…
Me alegro tanto de haberos conocido… Me hubiera gustado vivir más aventuras con vosotros… Pero… tarde o temprano habría llegado el momento de separarnos.
Gracias… a todos… ADIÓS…


(Traducción versión castellana:
Tristeza: Ser o no ser ¿Cómo podemos probar nuestra existencia?)

30 de marzo de 2009

Brisa de Otoño (V)


Nadia humedecía sus labios con la punta de la lengua, se iba acercando a Víctor… éste retrocedía poco a poco hacia la fría pared. Ella se le acercaba cada vez más decidida esa tarde algo había levantado un deseo interno en el cuerpo de Nadia que nadie podría jamás imaginar. Víctor temblaba de miedo, y ella, cada vez más cerca, tan cerca que sus pechos ya empezaban a tocarse, él opuso resistencia durante sólo un segundo, el tiempo que ella tardó en besarlo.

Cómo si el beso hubiese sido la señal de salida, comenzaron otra serie de besos, a cuál más apasionado, sus manos recorrían el cuerpo del otro en cuestión de segundos, pero palpando, sintiendo, disfrutando y excitándose con cada parte del cuerpo de quién recibían sus besos. Nadia le borró la camiseta, él no opuso resistencia. Ella se desabrochó la camisa, Víctor estaba inmerso en recorrer su cuerpo y no podía pensar en otra cosa, ni siquiera en quitarle el sostén para disfrutar de aquellos pechos, también tuvo que quitárselos ella, y entonces fue cuando lo vio: Nadia gemía, sus senos se alzaban al compás de su respiración. Víctor estaba absorto en la imagen y ni siquiera se dio cuenta de las intenciones de ella.

Cuando reaccionó se encontraba en el cuarto sin sus pantalones de pana y Nadia sentada encima de su cintura aún con la falda y el pecho al aire… Ella tan sólo le dijo, “en la mesilla de noche, en el primer cajón hay condones”. Y mientras buscaba los condones ella se reincorporó un poco, se recogió el pelo, y con suaves besos recorrió su cuerpo, llegó a su sexo: empezó a lamerlo con aire juguetón; luego con avidez. Él se desconcentró, no podía encontrar el condón mientras ella jugueteaba con su sexo. Tuvo que pedirle que parase o no lo encontraría, finalmente Nadia cedió y dejó que Víctor se pusiera el condón, mientras ella se despojaba de la poca ropa que le quedaba.

Llegó el momento, hicieron el amor. Él jamás había sentido tanta pasión recorrer su cuerpo ni tanta energía sobre sí mismo. Ella, por el contrario, parecía un poco desilusionada con la actuación de su oponente, quizás esperaba más o tal vez estaba tan acostumbrada que todo le parecía insuficiente. Pero supo disimularlo bastante bien, tan bien, que él ni siquiera se inmutó de la actuación realizada por aquella mujer; la misma mujer que ni siquiera se inmutó en aquella tarde de lujuria mal aprovechada. A los pocos minutos de empezar él ya había acabado y ella nada, pero, le engañó y le dijo que le gustó mucho, la mirada de Víctor cobró un brillo especial, estaba ilusionado, lo había hecho con una desconocida y había triunfado.

Pero, en el fondo de su corazón aún empezó a sentir unos remordimientos, sentía como si hubiese engañado a su ex novia, se sentía el ser más despreciable del mundo, y aún se sintió más cuando Nadia le dijo que eran 12.000 pesetas, y que tenía que pagárselos en aquel momento, o las cosas no irían bien para él. Víctor se quedó blanco, apenas pudo articular palabra, sólo decir: tengo tres mil sólo. Por primera vez la mirada sonriente de Nadia se tornaba en furia y enfado, las palabras de amor y el coqueteo, se transformaron en imperativos, en amenazas; él ahora temblaba aún más, estaba empezando a llorar, a suplicarle… a decirle que podían ir al banco… ella al principio no estaba muy convencida de aquello, pero finalmente cedió, y acompañó a Víctor al banco, él sacó las 9.000 pesetas que le faltaban para pagar aquella, tan gloriosa, tarde, y desaparecieron sus caminos para siempre. Sin embargo, por el camino, él le preguntó:

-¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué me has engañado de esta forma, y me has besado? Por un momento me sentí el hombre más afortunado del mundo a tu lado.
-¿Qué más da, Víctor? ¿Acaso creías en las casualidades? ¿Eres tan inocente de pensar que una chica se enamorará de ti con solo verte en su portal y te subirá? Por favor, que tienes 20 años, todo lo que has visto ahí es una falsa, mi vida, mi máster… hasta mi nombre… ¿Qué clase de nombre crees que es Nadia?
-¿Pero, por qué me has besado? ¿Por qué me has hecho esto?
-Sólo lo he hecho porque necesito el dinero para vivir, porque no todo es tan fácil, tú ahora no lo entiendes vives con tus padres y todo te parece fenomenal, pero la vida no es fácil.
-Sigues sin responderme por qué me has besado… ¡Hazlo o no te pagaré!
-Ahí está el cajero, saca el dinero y deja de pensar…
-Sentenció ella, en aquel momento, le dio dos besos a Víctor en la cara y marchó. Dejándolo intrigado con aquellos besos llenos de pasión.


Y hoy, 30 de marzo de 2009, se volvería a encontrar con los ojos de Nadia; con aquella mirada que cambió para siempre el rumbo de su vida; él aún no lo sabe. Y es que, él no sabe nada.

25 de marzo de 2009

Mil y Una Noches

Él tenía dieciocho años recién cumplidos, en concreto ese mismo día. Para muchos, ya era un adulto, pero para sí mismo, un niño pequeño e inocente. Tanto, que jamás se había enamorado, nunca sintió el calor de un beso en sus labios. Su madre siempre lo había protegido en desmedida, y ese año dejaría atrás su viejo pueblo para irse a la capital a estudiar, el sueño de tantos chicos de su pueblo, irse de allí a conocer mundo. Desde hacía varios meses ya tenía el piso alquilado, esperándolo a él. La semana próxima sería su prueba de fuego: Vivir sin su madre.

El día siguiente a su cumpleaños fue con los padres a su nuevo hogar, y allí lo dejaron sólo en aquella inmensidad, pero poco importaba, mañana sería el gran día, empezaría su carrera más deseada, psicología. Aquella noche no pegó ojo, extrañaba la cama, estaba nervioso, pero sobre todo, sentía que tal vez al día siguiente su madre no le despertaría con el "Buenos días, es hora de levantarse" que tantos años le había estado regalando.

Pero, a la mañana siguiente ni siquiera le dio tiempo pensar en nada, pensaba que llegaba tarde a su primer día, sin embargo, llegó demasiado pronto. Con la certeza del que sabe que su autobús escapa, él corrió. Tanto es así, que llego a la parada, y ni siquiera estaba allí el autobús de la línea 20. Desesperado miró su móvil, y se dio cuenta de la hora que era, aún faltaban algunos minutos para verlo aparecer por el horizonte de aquella alameda. Montó en él, y durante todo el trayecto no miró a nadie tan sólo estaba absorto en sus pensamientos.

El camino para ser su primera vez lo hizo de una forma muy mecánica, y hasta que se sentó en su silla, al lado de la puerta ni siquiera se inmutó que había entrado en la facultad, y mucho menos que estaba esperando a que llegase el profesor con la mirada perdida en el pasillo que daba a su clase. En él, entre la multitud una chica se cruzó con su mirada, y de la boca de aquella chica salió un hola, y de sus ojos una sonrisa. Él, un poco aturdido se los devolvió. Ella era alta, con el pelo castaño, no demasiado largo, ni demasiado corto, si pudiera llamarse ese estilo como normal, sería normal, tan normal que lo llevaba unos centímetros por debajo de los hombros. Tras aquel saludo, sin un motivo aparente, la chica desapareció y llegó el profesor a su primer día de realidad psicológica, quizás eso le serviría pues, en aquel momento estaba echo un mar de dudas.

Cuando acabaron todas aquellas horas, que en el fondo le parecieron infernales, salió de la facultad, esta vez, siendo consciente de lo que hacía. En todo el día sólo habló con aquella chica que, posiblemente, no vería más. Aunque, esta vez el destino jugaba a su favor, y la volvió a ver en la parada de autobús. Sin él ser aún consciente esa era la tercera vez que se cruzaban miradas, y la segunda que lo hacían con palabras. Ella, se bajó una parada antes que él, pero esta vez no se despidió, es más, ni siquiera se cruzaron miradas al salir ella de aquel bus, pero ya habría tiempo de eso, ya habría tiempo...

Pasaron casi tres años, mil días, y mil noches. Y él cada vez estaba más acostumbrado a la capital, cada día de esos, algo más de, dos años la había hecho un poco más suya, y cada vez se sentía menos pueblerino, sin embargo, seguía sin perder esa inocencia con la que llegó, seguía sin conocer el sabor de unos labios, o el cosquilleo de dos lenguas unidas. Seguía sin conocer el amor, y sin saber aún que se encontró tres veces con una mirada, que lo persiguió durante tanto tiempo todos los días de lunes a viernes con un simple "Hola" y una sonrisa. Pero, esa era su única obsesión, tener algo más de un saludo.

Y fue en la noche mil y una, cuando salieron de la facultad en aquella parada de bus dónde él se sinceró con ella, dónde ella se sorprendió y todo cambió para los dos. Él se lo dijo a ella, tras el "hola" y la sonrisa, le dijo que nunca había besado a una chica, que nunca había estado enamorado de nadie, y que sólo ella con su sonrisa había conseguido robarle el corazón y los sentimientos, se moría por probar sus labios, rozar sus bocas y sentirlo todo por primera vez con la magia de dos amantes enamorados. Y, ella accedió, y se besaron, por fin sus sueños se hicieron realidad. En aquella noche mágica, aquella noche de amor...

Desde entonces, a aquel beso siguieron muchas más palabras que los primeros "holas", muchas más palabras que esa declaración inocente y, tal vez, descuidada. Desde aquel día, empezó su nueva vida, y su relación, para él la primera, para ella, nunca lo sabremos, pero sí sabremos que marcó una diferencia en su forma de ver la vida, la inocencia de él, pasó a través de ella, para quedarse un poco con ella, para estar aún más unidos.

19 de marzo de 2009

Bienvenidos al Nuevo Inicio

Si habéis llegado hasta aquí, una vez más he de daros las gracias por estar a mi lado. Aún no sé muy bien cómo enfocaré este blog, no sé que tipo de post os dejaré. Lo que sí tengo claro es que, al final he podido vencer los recuerdos del pasado, la melancolía y la tristeza y no dejaré que vuelvan otra vez a dedicir sobre mi vida.

Asímismo, el blog aún está creciendo tanto en forma como en esencia. No sé si está será la plantilla definitiva, ahora mismo es la que más me ha gustado. Os he dejado también varias estrofas de algunas canciones que me gustan, y en cierto modo, creo que deberían ser una guía en nuestras vidas (Dragonfly, No esperes más y Reino de Sueños), y otra que me declara cómo me siento (Cuestión de Honor). Tal vez con el tiempo os suba el audio para que podáis oirlas con las voces de los respectivos autores.

Por último, comentar el subtítulo de la web, "¿De qué sirven los lamentos si al llegar la risa nos libramos de ellos?". Lo he tenido algún tiempo en gmail y en mi nick del msn, y decidí que fuese una parte esencial de este blog, cada vez que esté mal tendré ahí la frase para darme la bienvenida y para recordarme que no sirve de nada lamanetarse por un mal día porque, tarde o temprano todo llega a su fin...

Sin más, me despido. Pero ya no como La Dulce Pena... no, ahora soy lo que siempre fui, Josemy. Gracias... Gracias a todos...

No tengas en cuenta mis lágrimas, pues hánse brindado para evitarles a tus ojos derramarlas ya que ahora ellos deben permanecer hermosamente abiertos por lo mucho que han de mirar y de ver.


M. Lasala