El Rincón de Los Vencidos

Nuestro Rincón, Nuestra Historia

Cómprala desde aquí

Éste es el título de mi primera novela. Como dijo Luis Landero: “Toda novela es la sombra de otra, perfecta y arquetípica, que el escritor ha vislumbrado en sus ensueños”.

Es una novela ambientada en una universidad, donde dos amantes sufren las desventuras del amor. La universidad es más que estudiar, y ellos aprenderán esa lección. Más información aquí.



Un Sueño Cumplido. Desde El Rincón a Ti.

Ese fue mi primer libro, que salió a la venta en diciembre de 2009. Si quieres adquirir un ejemplar, pincha aquí. Gracias

23 de diciembre de 2009

Felices Fiestas




Si no salen las palabras, mejor dejar que hable la música... Felices Fiestas Amigos, volveré en enero.

2 de diciembre de 2009

Un Sueño Cumplido


Al fin tras tanto tiempo de espera y tantas noticias sobre él, os puedo decir que está a la venta mi primer libro: Un Sueño Cumplido. Desde El Rincón a Ti.

El libro tiene un precio de 10’05€, de los cuales yo me llevo 1€ por ejemplar. A éste precio hay que añadirle los gastos de envío que dependen de la tarifa que utilicéis, yo encarecidamente os recomiendo Regular o Expres –son como 6€– pero podéis seguir el envío y si se pierde reclamarlo, si utilizáis Economy, aunque es más barato, no podéis hacer nada si se pierde, y no es siquiera correo certificado. Después, el Seguro de Envío, 2€, es opcional. Yo personalmente no lo contrato, es casi imposible que el libro se estropee en el camino, está bien envalado en cartón. Por último para acabar sobre el precio, si pedís varios ejemplares (si conocéis a algún amigo que podría estar interesado también) los gastos de envío se comparterán, y es lo que yo haré con mis amigos de Vélez y Málaga. Por lo demás, muchas gracias a todos los que lo compréis.

Una vez aclarado lo del precio, que creo es algo importante os contaré algunas cosas sobre el libro. Cómo veis la portada está realizada por mi buena amiga y compañera de Asociación Cultural de Poesía, Ana Parrado, y también por Estefanía Fernández, otra buena amiga. Para el prólogo, como no podía ser de otra forma, también recurrí a una buena amiga, esta vez compañera en el mundo de los blogs, se lo pedí a: EnLaOscuridadDeLaNoche, y ha quedado genial. Pero de todo esto os hablo también en la introducción del libro, y en El Mismo Lugar así que no quiero explayarme demasiado.

Como os he dicho alguna vez en total son 22 relatos, algunos inéditos y otros no, pero todos han sufrido variaciones desde que se publicaron en el blog. Muchos de estos relatos versan sobre el amor, por ejemplo: Miradas Cómplices, Bohemio, En Tiempos de Allāh, ¿Cuál es el Precio de un Sueño?... Y otros que tienen otro tipo de trasfondo, por ejemplo: No Creas en Todo lo que Veas, El Secreto, Sin Pasado, Estudios… Al final creo que la elección que he hecho puede que diste de ser la óptima, pero, ahora mismo para mí, y espero que para vosotros sea de las mejores.

Con los poemas ocurre algo similar son 25, pero si contamos el poema en prosa Tanto Te Amé, serían veintiséis, sin embargo, por su forma lo he querido considerar como relato y así abrir paso al resto de poemas. Al igual que los textos, muchos de amor (Mi Destino Eres Tú, Di que Me Amas, Sólo con Fe, Tarde de Otoño) y otros de temas más diversos (Un Sentimiento de Amor, Podrás, El Lago, Sentimientos Helados…). Y por supuesto, el último poema: Te Doy Las Gracias, dedicado especialmente para todos vosotros por estar ahí siempre.

Por último un par de detalles más que me gustaría destacar.
-El orden de los relatos y los poemas fue por azar, al menos todo lo que pude. De mi época rolera conservo dados de 20 caras y de diez, y exceptuando algunos textos que sabía que quería que estuvieran al principio o el final, los demás fueron ordenados alfabéticamente y luego sorteados por los dados.
-Hay varios poemas dedicados a mi novia, amigos, vosotros… pero un solo relato que esté dedicado: Orfeo y Eurídice. Y se lo he dedicado a un amigo y compañero del foromalaguista, al que desgraciadamente ya no podré conocer porque falleció a finales de agosto. J.A. Hijano, no nos olvidamos de ti.
-Y por último, antes de los relatos como presentación de los mismos hay una pequeña cita de Guillermo Martínez de su libro Los Crímenes de Oxford, y antes de los poemas, unos versos del poeta andalusí de época omeya, Ibn Zaydûn.


Un Sueño Cumplido. Desde El Rincón a Ti

25 de noviembre de 2009

Contra La Violencia de Género

25 de Noviembre:
Día Internacional Contra la Violencia de Género


PD: Extraído de: http:///
PD2: Aquí en grande: http:///

17 de noviembre de 2009

Erasmus

¿Recuerdas cómo nos conocimos? Sí, de eso hace ya bastante tiempo, pero yo aún lo recuerdo a cada amanecer, cada amanecer que paso a tu lado. Cada amanecer y cada anochecer aquí tan lejos de lo que un día creí mi hogar.

Aquel año era mi segundo año de facultad en aquella gran ciudad, Madrid. Y yo apenas había empezado a oir hablar de la beca Erasmus. Sí, esa que hizo que tú llegaras hasta este país perdido en el mundo, tan cálido y distinto al tuyo. Fue en los primeros meses del primer cuatrimestre cuando te vi por primera vez en clase, para serte sincero me extrañó ver alguien como tú allí. No eras muy distinta a las demás chicas pero sí lo suficiente como para destacar un poco: tenías una piel clara y unos ojos verdes preciosos. Tu pelo moreno y largo te caía detrás de los hombros hasta la media cintura. Me impactaste qué quieres que te diga. Además, todo esto ya lo sabes.

A los pocos días de estar allí en nuestra universidad empezaste a saludarme y, a veces, hasta preguntarme alguna que otra cosa. No me lo podía creer, pero me encantaba vivir aquel sueño tan mágico. Pasaron los días, yo sólo podía pensar en tí, aunque te veía poco. ¿Recuerdas? Sólo teníamos dos clases en común, al venir de Erasmus desde Finlandia sólo te servían unas pocas asignaturas de la facultad, y de esas pocas menos aún eran conmigo. Pero daba igual, las pocas horas que pasaba a tu lado me eran suficiente.

Hubo un tiempo en el que no te vi por clase, pensé qeu si habías venido desde tan lejos, y posiblemente no volvieras a hacerlo, te gustaría conocer España, la verdad me hubiera gustado ser yo quién te la enseñara pero no fue así... al menos no aquella vez.

No recuerdo cuando fue el día que regresastes, pero sí que a los pocos días estando yo en la biblioteca estudiando, te vi desde lejos tú estabas allí con tu amiga, algunas mesas más lejos que yo. Estabas de espaldas a mí, no podías verme. Extrañamente eso me tranquilizó un poco. Y seguí estudiando, aunque no podía concertarme cada pocos segundos levantaba la cabeza para mirarte, y luego volvía a seguir estudiando. ¿Sabes?, no te lo he dicho nunca aún, pero todo fue muy raro. Yo estaba pensando en cómo podía buscar un motivo para levantarme y hablarte... y alcé la mirada y te ví a ti caminando hacia mí, esquivando como podías al resto de compañeros. Yo no entendía muy bien aquello tampoco. Pero, estaba pensando en cómo podía acercarme a tí, y fuiste tú quién lo hizo...

Me comentaste que aquella noche íbais a tomar unas cañas; sí, no puedes imaginar la gracia que me hizo que dijeras cañas, algo tan español; con unos amigos y que si yo quería ir con vosotras. Te dije que no, te mentí, te dije que tenía que irme a mi casa, y tú muy triste me pregutnaste si no podía esperarme un poco e irme más tarde, negué con la cabeza y te fuiste de nuevo a tu sitio diciendo, "bueno otra vez será".

Yo me quedé dubitativo, pensando en porqué te había dicho que no, si dentro de mí todo me llamaba a decirte que sí, que contigo a cualquier lugar. Que me moría de ganas por haber vivido algo así contigo, y ese fue el motivo que encontré para acercarme a ti. Te iba a decir que sí, que me iría contigo a tomar esas cañas, a pasar un buen rato a tu lado, y luego lo que surgiera. Aunque esto último me lo callé, pero lo pense. Te pregunté el nombre, Inkeri, me dijiste. Y me sonó tan raro que tuve que volver a preguntárle, pero conforme pasaba aquella noche me iba haciendo más a aquel nombre, e incluso llegó a gustarme tanto como el de Tarja Turunnen. Aquella noche pasó lo que tenía que pasar, lo que el cielo y las estrellas nos dejaron que hiciéramos bajo la tenue luz de sus pieles, bajo la incesante mirada de nuestros ojos.

Bebimos, nos conocimos más a fondo, nos besamos, nos fuimos solos a tu apartamento de erasmus, y allí en la terraza de tu edificio hicimos el amor. Era una noche fría pero no nos importó, el calor de nuestra piel hacía mermar el hielo. El fuego de nuestra pasión evitó que pasáramos ese frío de diciembre (sobretodo yo, tú deciás estabas acostumbrada a esas temperaturas, pero no a sentirlas tan cerca de tu piel), pero no pudo evitar que nos resfriaramos aquella noche. A la mañana siguiente me dijiste que cuado acabara el semestre te tendrías que volver a Finlandia. Yo te pregunté si no había opción de alargar la estancia, y desde aquel día estuvimos moviendo todos los hilos necesarios para ampliar la beca Erasmus por el resto del año. Para estar más tiempo juntos. Fue difícil ampliarla, había demasiadas pocas asignaturas que te servían para poder quedarte, y eso lo sabían allí en Vaasa, pero finalmente lo logramos.

Al año siguiente fui yo quién pidió la beca Erasmus para irme a Vaasa, tendría que aprender finés, pero no me importaba tú ya me habías dado algunas lecciones aquí en España. El año pasó todo lo bien que pudo pasar a tu lado. Y recuerdo que cuando acabó mi beca, volví a Madrid y pedí un traspaso de expediente con Vaasa, me iba a vivir allí a tu lado, lejos de todo, y todo gracias a unas cañas. Por eso hoy, tras cinco años viviendo juntos, tras el nacimiento de nuestro primer hijo...

Gracias por todo lo que me has enseñado en este tiempo, gracias, Inkeri, por tu amor y por acercarte a mí, aquella casualidad marcó el resto de mi vida.

10 de noviembre de 2009

Una Mirada

Ha pasado mucho tiempo desde su última vez, ella quiere creer que han sido pocos años, pero en realidad han sido varios lustros los que han estado separadas. Su amor era envidiable desde fuera, y desde dentro también. Ellas pensaban que nadie podría cambiarla. Y tenían razón: nadie la cambió. Sólo el tiempo y la distancia fueron los que la hicieron: igual que ellos las separaron, ahora el destino las vuelve a unir lejos de aquella ciudad de aguas claras y montañas a ras del mar.

Habían empezado su relación por azar tras una mirada. Laura se cruzó con los ojos de Ana, con una sonrisa. Y Ana no pudo resistirse, en el instante cuando iban a separarse sus miradas la invitó a un café, daba igual que no se conocieran de nada, ya que Laura lo aceptó. Allí, en la cafetería, fue donde empezó su complicidad, su relación y su juego de besos y caricias que desde fuera eran diferentes al resto, pero es que la gente no alcanzaba a entender su amor, y mucho menos su magnitud. Ellas eran más fuerte que todas esas voces que intentaban hacerles creer que su amor estaba mal, Ana y Laura sólo sabían que se amaban y lo harían siempre, sin importar nada.

Laura aún recuerda, como si hubiese sido ayer, cuando estaban sentadas en aquel sofá de su casa, viendo la televisión y Ana recibió una llamada de trabajo, era su jefe. Le decía que al día siguiente tenía que hablar con ella, quería ofrecerle una oferta de trabajo, según él, muy interesante. Pero para Laura no tanto. La noche siguiente Ana le se lo comentó: la oferta era irse a trabajar a Helsinki, prácticamente le cuadruplicaban el sueldo, y ella aceptó. Se iría dentro de un mes, según le prometió a Laura, en pocos meses estarían juntas de nuevo.

Durante aquel mes vivieron su amor como nunca antes lo habían hecho. Ninguna de las dos quería que llegara el día de la separación; a corto plazo sería duro estar lejos, pero a largo para las dos sería o mejor, con ese dinero extra podrían casarse: la boda que tanto había soñado, una boda por todo lo alto. Pero para ello necesitaban el dinero de Helsinki. El día que se fue Ana era mediados de octubre, en principio para San Valentín volverían a estar juntas de nuevo en España, incluso se verían en navidad...

Durante las primeras semanas hablaban todos los días por internet, permanecían en contacto. Pero a veces las horas no eran las más apropiadas para Laura, y otras para Ana. La diferencia horaria fue la primera excusa que pusieron para mermar la cantidad de veces que hablaban, hasta tal punto que con el tiempo sólo hablaban una vez a la semana, y aún no había llegado ni la navidad, hacía un par de meses que se había ido y ya estaban casi olvidándose la una de la otra.

Laura ya no es capaz de recordar que día fue el primero que Ana no respondió a los mails que ésta le mandaba. Como tampoco recuerda la primera vez que no le cogió el teléfono. Lo que sí recuerda es que la navidad se estaba acercando, y a pesar de haberse prometido que estarían juntas todo indicaba que no iba a ser así. Pasaban los días y tras escusas escuetas y llamadas sin descolgar les tocó pasar la navidad separadas, sin embargo, estaban en España las dos: pero en diferentes hogares.

Laura había abandonado su casa sin ninguna explicación, pero sobretodo sin ninguna información de dónde estaría. Ni siquiera se había llevado el móvil, éste yacía en la mesilla de noche, junto a su lado de la cama cómo si estuviera esperándola verla volver. Pero no aparecía, no volvía por aquella casa. Y su correo electrónico tampoco daba mucha más información, no existía, "Delivery Status Notification (Failure)" es la única respuesta que encontraba. Y nada, no tenía ninguna forma más de ponerse en contacto con ella. Intentó buscar a los padres, amigos en común, buscarla por sus apellidos, vecinos... pero nadie sabía nada, y llegó el día en que Ana tuvo que volver a Finlandia.

Una vez allí pidió quedarse fija en aquella sede empresarial, no quería volver a España sola. España ya no la siente su hogar lejos de Laura. Allí en Finlandia pasó catorce años esperando volverla a ver a ella por aquellas tierras: Ella sabe la dirección y podrá venir, pensaba. Pero Laura jamás apareció por allí. El último año llegó a perder toda esperanza, de nuevo en su trabajo la habían movido de sede, ya no tenía ninguna forma de encontrar a su viejo amor. Ésta vez había ido a Francia, a París.

Mientras tanto, para Laura esos catorce años fueron muchos menos, o eso fue lo que intentó pensar cuando coincidieron aquella tarde en la Torre Eiffel, Ana seguía igual de bella, igual de hermosa: No, no han pasado 14 años, han sido catorce segundos, pensó, sigue igual de hermosa.

Tras aquella mirada acompañada de una sonrisa, como antaño, Ana la invitó a un café y Laura lo aceptó y la siguió. Todo volvía a comenzar de cero para ellas en aquella ciudad del amor.

5 de noviembre de 2009

¿Realidad o Ficción?

Hoy no os traigo ningún relato (ni corto ni largo), ni ningún poema. Sino una reflexión...

Con la próxima publicación de mi primer libro algunos de mis amigos y compañeros de la facultad han podido ver la versión preliminar del libro. E incluso los que no me habían leído, han saboreado unas cuantas líneas de él. Algunos me preguntaron si el de las historias era yo. A pesar de decirles que no, volvían a insistir, "no, no soy yo". Repetía. Y luego, también muchos de vosotr@s lectores y lectoras asidu@s a mis letras me hacéis la misma pregunta, o similar. Si mis relatos son reales o ficción.

Bien, a no ser que diga lo contrario los relatos son ficción, es lo que digo siempre. Tal vez algunas veces sea cierto que éstos nacen de un momento real (Vas por la calle), o de un sueño (Cómo en un sueño), pero luego se tornan en ficción. Y llega a veces hasta puntos que ni siquiera se parece a lo que en un principio pensé (lo que me pasó con Locura, que era una segunda parte de Vas por la calle). O incluso nacen de canciones (Otro amanecer; y antes El Tren). Pero como digo, yo no suelo ser el protagonista de mis historias (Nuestra Pequeña Locura o En la Oscuridad de la Noche; sí soy yo el protagonista).

Es cierto que la mayoría de los protagonistas son personas jóvenes, de más o menos mi edad. Pero eso es por una simple razón: Cuando escribo me gusta deshacerme de Josemy, de mi vida, de mi alrededor y meterme en la piel de ese personaje, darle vida, buscarle unos sentimientos y sentirlos como míos. Y todo eso se me hace más fácil con este tipo de personajes con chavales parecidos a mí (pienso por ejemplo, en Mil y una noches;o en mi novela El Rincón de Los Vencidos).

Ésa es la razón por la que yo creo que la gente sospecha que soy yo el de las historias porque los personajes se pueden asimilar a mí en ciertos rasgos, pero también he escrito desde el punto de vista de ellas (Tarde de Otoño) o como si estuviese ya muerto (Cuando no Queda Nada, saldrá en el libro). Y otras muchas veces como si fuese el narrador de la historia (Orfeo y Eurídice). En TODOS mis textos (relatos, poemas, microrelatos, lo que sea) me intento desprender de todo y ser sólo los personajes que han de vivirla...

...pero eso no quiere decir que por muy real que parezcan hayan de serlo.

24 de octubre de 2009

Abismo

Miró hacia delante y sólo había un precipicio, miró hacia atrás sólo estaba su pasado, del cual estaba huyendo.

Aún así decidió retroceder y no tirarse por el acantilado, sino volver junto a su pasado ese que tanto le había dañado.

Lástima, jamás podrá saber que tras ese abismo estaba ella esperándolo verle caer para sujetarle.

14 de octubre de 2009

Atracción Amorosa

Lo que me pides no puedo hacerlo, lo siento mucho. Sé que quizás tú me ames, pero lo que yo siento por ti no va más allá de la simple atracción, de ese juego que un día empezó con miradas y coqueteos y desembocó en todo esto. Quiero que sepas que lo siento, de verdad, a mí me duele tanto como a ti, pero no puedo dejarlo todo y seguirte, yo no tengo ese valor y lo que siento por ti no me lleva a hacerlo.

Recuerdo que éramos compañeros de clase, pero al principio no me fijé en ti yo tenía una novia, la que sigo amando ahora y tú me pides que la deje para irme a tu lado. Todos los chicos decías que estabas muy buena, así sin más. Decían que tenías buen cuerpo, y en esos momentos comencé a fijarme yo también, te miraba cuando tú no te dabas cuenta, buscaba tu cuerpo y tus curvas cuando todos descansaban de mirarte, quería que fueses sólo para mí. No lo conseguía. Con el tiempo empezamos a hablar, éramos compañeros de clase y era lógico que tuviéramos que pedirnos apuntes y esas cosas.

Del compañerismos surgió la amistad, y de la amistad el roce, del roce el deseo y del deseo nuestro primer beso. Pero antes de ese beso ya había conseguido agarrarte por la cintura, sí, no sabía el motivo pero te agarré lentamente por la cintura y fue una sensación sin igual, tú me la devolviste con una sonrisa… Y en aquel entonces, con tu sonrisa había descubierto que además de un cuerpo precioso tenías unos ojos que hipnotizaban, y yo siempre fui fácil de hipnotizar. Te acercaste a mí con tus ojos, buscando algo, pero yo no te lo di, sin embargo sí te di un beso, y no sé por qué, yo tenía novia en aquel entonces y la sigo teniendo ahora. Además tú también lo sabías, sin embargo no rehuiste de mis labios, no sé porque. Cómo dijo aquel escritor argentino de bahía, por un segundo lo olvidamos.

Desde entonces hasta la próxima vez que volvimos a hablar pasó algo de tiempo, un par de semanas, yo nunca le dije nada a nadie, y mucho menos a mi novia. No sé si tú lo hiciste, jamás te lo pregunté, no soportaría saber que alguien más sabe que fui infiel. Pero volvimos a encontrarnos y volvió a suceder, esta vez con más ansia, con más deseo y no fueron sólo besos. Tú lo recordarás tan bien como yo, cómo nuestras manos recorrían nuestros cuerpos, esa fue la primera vez pero no la última.

En este tiempo hemos llegado a hacer el amor, varias veces, no nos bastaba con nuestros besos para desfogar la pasión, ambos necesitábamos más, pero cada uno por una razón distinta, tú por amor, yo por lujuria. Para hacer el amor sintiendo algo por la otra persona ya tenía a mi novia, que la engañaba, la engañé mucho pero la amaba. ¿Sabes? Ella me ama y no puedo dejarla tirada por todo esto.

No puedo seguirte más, lo siento, cuando todo empezó yo no era consciente de que podríamos llegar a tanto, yo ni siquiera sabía que tú me estabas amando, y es que yo sólo miré tus curvas y tus ojos, la forma de hacerme el amor, y no te pedía nada más que no fuese sexo y besos, pero tú siempre quisiste más y yo no supe verlo, y ahora me doy cuenta, tarde pero me doy cuenta: quieres que deje a mi novia y me vaya contigo, que hagamos una vida juntos, pero lo que me pides no puedo hacerlo. Lo siento, tú para mí sólo fuiste un deseo, una ilusión que sé no debiera haber probado nunca pero lo hice.

Mañana todo será igual, sólo seremos un recuerdo por eso no te preocupes. No nos volveremos a besar, al menos no si me pides amor, o si me pides que la deje. Yo no puedo hacerlo, jamás lo haré, la amo… pero, seguramente ella me deje cuando se entere de lo nuestro, entonces no sé que podría pasar entre nosotros dos.

Jamás debí agarrarte por la cintura y mirarte tan fijamente a los ojos, jamás te debí besar.

5 de octubre de 2009

Indiferencia

Ella era mi prima, sin embargo ese detalle no fue un impedimento. Había conseguido enamorarme con sus curvas, y su indiferencia hacia mí…

Nos veíamos poco, y cada vez que lo hacíamos más me gustaba. Es todo muy difícil de explicar. Ella es algo menor que yo, un par de años, y es perfecta para mí… si no fuéramos familia… si tuviera el valor para decirle lo que siento sin temor a lo que piensen de mí mis padres o los suyos. Si pudiera mirarla y ver más allá de su indiferencia, me arriesgaría por ella, pero así no soy capaz.

Tampoco recuerdo con seguridad cuando comenzó a gustarme y empecé a desearla. Quizás sería a los 15 o16 años, yo no tenía mucho trato con ella, pero apareció en el funeral de mi abuelo –tío abuelo suyo– y entonces vi su cuerpo, aún era una niña, pero se estaba empezando a desarrollar y me dejó helado. Tan sólo nos rozamos con dos besos, pero dejó su olor en mi piel y unas ansias locas de probar su cuerpo.

Días después le pregunté a mi madre por ella, por su padre… y me estuvo contando muchas cosas, incluso prometió que un día iríamos a verla. Pero ese día se demoró casi un año, por suerte para entonces mi prima había seguido desarrollándose y estaba aún mejor de lo que la recordaba. Aquel día también pasamos algún tiempo juntos, en la misma habitación, pero por más que intentaba robarle miradas, o sonrisas, no pude conseguir nada de ella, ni siquiera una sonrisa. Tan sólo, como la primera vez, dos besos y llevarme el deseo de gozar de sus labios más allá de la cortesía.

Meses más tarde después de aquel encuentro falleció la abuela de ella, esta vez, tía abuela mía. Y como ellos hicieron cuando murió el mío, mi familia y, por supuesto, yo fuimos a darle el pésame. Sé que no debería haberme fijado en ella en aquel momento, igual que tampoco debí haberlo hecho la primera vez que la vi. Pero no pude evitarlo, su piel morena, y sus curvas se adueñaron de mi mente, me impedían pensar en otra cosa que no fuese ella, y ella pensaba en cualquier cosa menos en mí.

Siguió pasando el tiempo, y por fin volví a verla, no había podido quitármela de la cabeza ni un solo segundo, esta vez nos encontramos por la calle por azar, o eso era lo que yo quería que pensara ella, porque yo sabía muy bien lo que hacía y porqué estaba allí, igual que sabía que de su mirada sólo recibiría indiferencia, como si no existiera, pero también sabía que debía luchar por robarle los dos besos y acariciar su cintura suavemente… ¿Y cuál fue mi sorpresa? Esta vez no fui yo quien tuvo que mendigar los dulces besos, ella se abalanzó a mi cuello, a mi cuerpo, y me rodeó la cintura, para no darme los dos besos, ni siquiera uno en la boca, sino un beso en el cuello que dejó una marca indeleble durante un par de días. Tras aquello unas palabras de que al día siguiente estaría sola en casa…

Y eso fue lo que hice al día siguiente, ir a su casa, recibir más de dos besos, calmar por fin mi ansía de probar su sabor, de beber la miel de sus labios, apagar mi deseo de perderme en las curvas de su cuerpo, de acabar la batalla del amor exhaustos mientras disfrutaba de su cuerpo al otro lado de la cama… pero sobre todo saber que su indiferencia era sólo una apariencia que desde aquel momento deberíamos guardar los dos para siempre.

1 de octubre de 2009

Leves Noticias


La semana pasada prometí que volvería con un texto largo, todos lo recordaréis. Pero desgraciadamente ha pasado más de una semana y no he podido hacer la entrada que os prometí, aunque no es menos cierto que tengo varios temas pensados desde hace mucho, pero mis musas siguen juguetonas y no se me acercan para ayudarme. Además, la falta de tiempo. Ya he empezado la facultad de nuevo, y aunque no lo parezca cuesta asimilarse al nuevo horario (a las 12 de la mañana acaba mi dia "libre" y empieza la rutina para irme a la facul).

Sin emgbargo, a pesar de todo en estos días no he estado muy parado del todo. He estado haciendo cosas, acabando de revisar el libro (algunas erratas, y fallos en la presentación). Así que muy pronto lo podréis tener en vuestras manos, siempre que queráis, mientras tanto, en El Mismo Lugar he habilitado un par de apartados para Imágenes y otro para Fragmentos. Podéis pasaros y ver cómo va a ser, siempre grosso modo. Además, gracias a la ayuda desinteresada de Rachid El Hour y Juan Ortega, dos grandes personas y mejores profesionales que conocí en Archidona durante el curso de Málaga y Los Omeyas, tengo traducidas al árabe las frases que necesitaba para En Tiempos de Allah.

Junto a esto he intentado colaborar con una amiga de Periana para su blog dedicado a Las Mayoralas. Dónde he colaborado ha sido en una entrada sobre una foto que ya publicó, no he hecho nada extraordinario, sólo preguntar, ella y algunas personas más de Periana están luchando por darlo a conocer, y si en algo les puedo ayudar lo haré. Aquí tenéis mi colaboración.

De verdad que espero poder volver a escribir algún relato lo antes posible, pero no tengo mucho tiempo. Espero que sepais perdonarme. Y varias cosas, en la entrada anterior comenté la razón de porqué dos segundos y no más o menos. Y espero que os guste la canción, ;)

23 de septiembre de 2009

Impulsos

Quieres besar a esa chica que viene hacia ti. Pero no lo haces, piensas que es demasiado impulsivo.

Mejor será que beses a esa otra, tienes un par de segundos más.

15 de septiembre de 2009

Cuando Acaba un Amor

Él sentía el frío de las noches de verano, y ella el calor. Ese calor que tantas veces tiempo atrás disfrutaron juntos, ese calor que se torna en frío cuando sólo queda el amargo sabor del recuerdo.

7 de septiembre de 2009

Epístola Final


Querida Dueña de Mis Tormentos:

Quiero que sepas que te cuento todo esto para que sepas porqué estaba haciendo el amor con ella cuando nos descubriste, no quiero que te sientas aún peor ni quiero recrearme en los recuerdos y tu dolor. Sólo quería disculparme y explicarte la situación que sí era lo que parecía:

No recuerdo muy bien como, ni porqué pasé por allí aquella tarde, pero me encontré con ella. Tú en aquel momento no lo sabías, pero ella había sido mi amor platónico toda mi vida, no te lo había dicho hasta aquella tarde porqué tú para mí sólo eras una amiga que me gustaba. Más tarde me daría cuenta que por ti sentía algo más que amistad, y que tú también lo sentías por mí. Cuando la encontré sentada en aquel parque no me lo podía creer, hacía tanto tiempo que no nos veíamos que pensaba que ni siquiera me recordaría. Pero no fue así, sí me reconoció y dejando allí a sus amigos nos fuimos los dos juntos a dar un paseo.

Como te iba diciendo, me fui con ella a dar un paseo. No teníamos rumbo ninguno, ni nos importaba. Íbamos hablando sobre nuestro pasado: leves recuerdos en común, y muchos separados. Teníamos tantas cosas que contarnos y tan poco tiempo para ello que quedaron demasiadas emociones guardadas en nuestras almas. Menos una, por fin me atreví a decirle que necesitaba besarla. Esa necesidad fue devuelta por ella. Y allí, en mitad de la calle nos besamos, aunque, he de decírtelo: no la besé bien, yo no sé besar, nunca tuve la oportunidad de aprender. Ni la tendré.

Sin embargo, a ella no le importó mi poca destreza a la hora de besar y me guió hasta un portal, donde según ella vivía un amigo suyo. Pero en vez de visitar a su posible amigo nos pusimos a hacer el amor con la pasión y torpeza de dos jóvenes quinceañeros que lo hacen por primera vez. Estábamos en el rellano de aquel bloque sin saber muy bien qué hacíamos y sin saber muy bien el lugar dónde estábamos, al menos yo no tenía seguro ninguna de las dos cosas. No recuerdo bien el momento en que te vi aparecer escaleras abajo, pero eras tú y te quedaste paralizada al verme allí haciéndolo con aquella chica, cuando pudiste reaccionar te fuiste con lágrimas en los ojos sin decir nada.

Yo también me quedé atónito, no tanto como ella que pareció no sorprenderse por lo que pasaba. Me despedí de ella y la dejé allí igual que dejas a una ramera cuando has tenido sexo de una noche con ella, y fui en tu búsqueda. Ahora era ella la que estaba desconcertada, podía estar embarazada de mí y yo la había dejado sólo con un adiós, sin dejarle tiempo a decir nada más. Cuando bajé a la calle no sabía a dónde ir, ni siquiera sabía dónde estaba. Vagando por las calles logré reconocer algunos lugares de la ciudad, y te vi a lo lejos y cuando me acerqué a ti tú me esquivaste, me echaste de allí y yo no entendía muy bien la situación.

Más tarde comprendí que me habías echado de allí porque tú también me amabas, tanto como yo a ti, pero esa tarde yo había cumplido mi sueño de juventud por fin, y había probado por primera vez el sabor de unos labios y la sensación de hacer el amor con una persona que no eras tú. Sé que nunca me lo podrás perdonar, y que nunca me hubieras dejado que te diese esta carta en mano, por eso, la dejé aquí en tu portal dónde me descubriste amando a otra persona. Lo siento, siempre serás la dueña de mis tormentos.

PD: No te buscaré más en este mundo, ya es tarde para darnos una oportunidad. Quizás en el más allá tendremos la oportunidad de estar juntos.

27 de agosto de 2009

El Regreso

Él volvió a casa, pero no esa la suya. Sin embargo, ambos actuaron como si lo fuera.

19 de agosto de 2009

A Federico García Lorca,

gracias a ti somos grandes


Esta noche a las 5 de la madrugada hará 73 años que fue vilmente asesinado nuestro mayor poeta, y no sólo el de los granadinos, o los españoles, para mí, de los más grandes del mundo.

Esta noche sólo quería rendirle este simple homenaje a él, estas pocas palabras. Aún a pesar de tu muerte, aún a pesar de que intentaron borrar tu recuerdo. Tú eres atemporal, y siempre serás el más grande de los poetas.

13 de agosto de 2009

Preparativos de Mi Libro

Sé que ya os he hablado antes de mi libro y que debería haber estado ya a la venta, si hubiera cumplido los plazos, pero lamentablemente mis musas no han estado por la labor este verano, sin embargo sí estos dos últimos días, en los que he acabado de revisar todos los relatos y poemas, a falta de un poema, que quiero que sea inédito y aún está por escribir. Y, como ya queda poco hoy quería contaros algo más sobre él, mis perspectivas, mis decisiones y daros una fecha y comprometerme lo más posible para cumplirla (aunque al 100% no dependa de mí), y desde hoy hasta esa fecha, a no ser que sea algo excepcional, no volveré a hacer más post de este estilo.

Lo que más difícil se me ha hecho del libro ha sido escoger los relatos y poemas, al principio elegí como 30 de cada uno para decidir sobre ellos. De ahí volví a eliminar algunos: esta sub-elección si me resultó más difícil y durante este proceso escribí algunos relatos y poemas que permanecerán inéditos hasta el día de su publicación en el libro. En concreto serán cinco o seis relatos inéditos, y cinco o seis poemas; sin embargo, al resto de textos le he querido dar una revisión, para ofreceros algo nuevo, y no sólo lo que hay en el blog. Con esto han quedado 21 relatos y 22 poemas (al menos en principio).

Otros detalles que os puedo revelar del libro es que el prólogo le pedí que me lo hiciera una amiga y ya me ha mandado una primera versión del mismo, para ver que me parecía, y a pesar de que otra amiga me dijo que tal vez podía no gustarme lo que me escribiera porque cuando se lo pedí no sabía que quería para el mismo. Pero sin embargo, no me ha defraudado: ¡Me ha encantado! –sinceramente, yo sabía que me gustaría, pues sus textos me gustan, pero no sabía que escribiría lo que ha hecho para mí-. Tengo ganas de que podáis leerlo, de verdad. Para la portada también recurrí a otra amiga, aún no me la ha mandado, pero estoy seguro de que me gustará también. Y ya con mucha suerte igual puedo gozar hasta de un epílogo por otra amiga, pero eso está aún por confirmar…

Al mismo tiempo he querido que tras al prólogo haya una pequeña introducción por mi parte, para contar un poco de dónde surge el libro y poder dar esos agradecimientos a todas las personas que de una forma u otra han colaborado, la idea de que estos agradecimientos estuviesen en la introducción fue idea de Laura -así que gracias, te hice caso-. Esta introducción también he empezado ya a desarrollarla, y también tengo elegida la cita célebre que presentará el libro, os puedo adelantar que es de Magdalena Lasala. También os puedo decir que los relatos van precedidos por una breve introducción de cada uno, en el que o cuento de dónde saqué la inspiración o un breve resumen del mismo.

Ahora me queda revisar si se me ha escapado alguna falta ortográfica, alguna errata, y hacer un impresión de prueba (además de esperar la portada y el prólogo definitivo, pero aún hay tiempo), porque cuando acabe de revisar he de unirlo todo, y aquí sí podría tardar más (soy muy pamplina como dice mi novia, lo quiero todo muy bonito).También le he pedido más información a Eigual para el IBSN y el registro de la propiedad, y más o menos, parece que no es difícil.

Y como algunos sabéis me he estado planteando entre publicar mediante una empresa de impresión bajo demanda (Bubok), o por una editorial tradicional. Lo he pensado muchísimo, tanto los pros como los contras de cada una de las dos opciones. Y al final, tras mucho sopesar, dada mi situación económica actual, y mis perspectivas de ventas, me he decantado por Bubok, ya que mis beneficios serán nulos pero mi inversión también lo será. Y, para vosotros, os será más cómodo el pedir el libro pues se rellena en su web y no tendríais que poneros en contacto conmigo, darme vuestros datos, ingresarme el dinero a cuenta, etc, etc.

Ya por último deciros que me comprometo a tenerla para el 18 de septiembre de este mismo año o antes. Gracias por vuestra paciencia, sólo espero que al final el libro no os defraude.

8 de agosto de 2009

Miradas Cómplices

Miró el reloj, eran las seis y veinte; la conferencia empezaba a las seis. Y, a pesar de que la universidad, de estar sólo a diez minutos de su casa, decidió salir en aquel momento. Estaba nervioso, tenía miedo, pero no era un miedo escénico, pues, la conferencia no la daba él. Pero, estaba seguro que la vería a ella; ella era la que organizaba aquella conferencia. Ella, su amor platónico, desde la primera vez que la vió, y habló con ella por casualidad, en los pasillos de aquella facultad. Aquella vez imaginó, que sería diez años, o quizás doce, mayor que él.

Cuando llegó no había demasiada gente, así pudo sentarse cerca de la tarima, sería un buen momento para dejar a un lado la vergüenza, y quizás, volver a hablarle tras tanto tiempo. Claro, eso siempre que se acordase de él; algo, quizás, difícil pues pasó demasiado tiempo. Inmerso en aquellos pensamientos, no pudo notar que la sala se había llenado de gente. Y, ella, habia pasado por su lado, sin que ninguno de los dos se percatara de la existencia del otro.

El balbuceo de la gente llegó a ser tan insoportable que le impidió seguir pensando, miró el reloj, y eran las seis y diez; "Ya debería haber empezado, se están retrasando", pensó. Y acto seguido, como si le hubieran leído el pensamiento, comenzó la conferencia. Y, allí estaba ella, en la tarima. Presentando la conferencia, anunciando al resto de conferencias, pero él, no pudo enterarse, no le importaba, él sólo quería verla a ella.

Si cabía, ella estaba más bella de lo que recordaba, aquel pantalón vaquero negro, y aquella camiseta, con ese escote, grande, pero no tanto como para verle los pechos. Provocativo, y a la vez casto... Ese escote que le dibujaba aquellos maravillosos senos, ni grandes, ni pequeños... Aquellos pechos que le habían quitado tantas noches de sueño... Encima de aquellos pechos, sus ojos, cual luceros, esos ojos con los que soñaba cruzar una mirada, y devolverle la sonrisa a su boca, mientras sus ojos, sus ojos castaños, unos preciosos ojos.

Pero, aquellos ojos no cruzaron miradas, él creyó que ella lo esquivaba, pero, era difícil saber eso, pues había demasiada gente como para fijarse en alguien, estaba demasiado nerviosa para pensar en cualquier cosa. Al final, tras el intenso trabajo de ella, todo salió, bien... pero, ¿Realmente salió todo bien? ¿O sólo fue la onferencia? Pues... aquel chico al acabar la conferencia se fue de allí, triste, muy triste, porque, habían estado a escasos metros, él la había mirado a los ojos, había intentado sonreirle, pero ella, no se había inmutado...

Aquel chico perdió la ilusión del amor, y todo, por una mirada cómplice, que nunca se dió...

31 de julio de 2009

Sueños

Sólo en sueños puedo llorar sin dolor.

27 de julio de 2009

Última Oportunidad

Sólo tenía una oportunidad y la desperdició esperando a la siguiente.

20 de julio de 2009

Amistad

Cómo llevo prometiendo desde hace algún tiempo (quizás demasiado), aquí la entrada sobre la amistad... Este tema lo había tratado ya en El Rincón varias veces pero, en ciertos momentos, es bueno darles una relectura a esos textos y ver cómo han cambiado las cosas. Por último, para acabar esta introducción, qué mejor forma de empezar la entrada que dejaros con este tema de Mägo de Oz que trata de la amistad que Sancho jura a su señor (ni que decir tiene que ese señor es Alonso Quijano).


Recuerdo que en una de esas entradas hablaba con cierto rencor, el que por mucho tiempo fue mi mejor amigo, había desaparecido de mi vida con una herida profunda. Aún hoy esa herida no ha sanado, pero ya, al menos, no sangra. Sigue doliendo, pero no asesina. La vida es un devenir, y en aquel momento nuestros sinos se separaron, pocas veces desde entonces se han vuelto a juntar, y cuando lo han hecho no ha sido igual, más fría, más insulsa, más helada. Pero, quiero creer que aún queda el recuerdo de lo que fue y jamás volverá. Desde aquel entonces, mi vida encontró un camino difícil de seguir. Estaba solo. Cómo se dice en una canción de RIX, "me siento solo, pero no es una soledad física".

Y es que, no es menos cierto que en mi vida había muchas personas dispuestas a ayudar, a tender esa mano o ese hombro para seguir, es más, hasta tenía a mi pareja ya por aquel entonces. Pero, echaba de menos a aquel amigo. Era mi segundo año de facultad, y ya tenía algunos compañeros, que creía amigos pero no lo eran, nos faltaba la complicidad, en ellos jamás me refugié porque no me inspiraban esa confianza para hacerlo, y más aún al ser tan tímido. Quizás, fuera por ello por lo que comencé el blog, pero desde que mi amigo rompió la amistad conmigo, habían pasado cinco o seis meses. Desde que rompimos nuestro hermanamiento: porque, alguna que otra vez nos lo habíamos dicho, él para mí era más que un amigo, era mi hermano. Sabía todos mis secretos, toda mi vida, y sé que a pesar de lo que pasó, seguirán sólo en él, pero no será lo mismo ya.

Gracias al blog conocí a una blogger, que, hoy no recuerdo como comenzó la amistad con ella, esa complicidad... Tampoco recuerdo como llegué a ella, a su blog, pero sí el por qué de ponerme en contacto con ella: para pedir ayuda con mi blog. Recuerdo nuestras primeras conversaciones... siempre me dio tan pocos detalles sobre sí misma, que aún sigo sin saber como es, pero no importa. Todos esos detalles que no me dio se convirtieron en confianza, y un extraño saber que siempre estará ahí. Mi memoria es pésima, y sigo sin poder recordar cuál fue la primera vez que le pedí consejo, que le comenté algún problema o algo... pero, recuerdo que siempre ha estado ahí. Mucho más que las personas físicas que estaban a mi lado, y podrían darme esa ayuda que pedía. O tal vez tuviera miedo de que me juzgaran y sabía que ella no lo haría. Ella que nunca soportó a nadie...

El tiempo pasó y seguí apoyándome en ella cuantas veces fueron necesarias, y ella siempre estuvo ahí dispuesta a darlo todo. Pero mi vida seguía avanzando de forma vertiginosa, mis amigos, o más bien conocidos, en la vida no virtual eran cada vez menos, cada vez tenía menos relación con ellos, sin saber muy bien el motivo. Pero, en realidad, todos éramos tan distintos que eso tendría que pasar alguna que otra vez, porque los conocidos son sólo eso, conocidos. Otras veces, por desgracia es por culpa de la distancia o los problemas que surgen en la vida de uno por lo que se aleja. Y eso fue lo que me pasó con otro gran amigo, antes del primero que hago referencia en este post.

Con él viví algunos de los mejores años de mi vida, mis mayores locuras las hice a su lado. Y tanto él como yo teníamos esa confianza que es difícil de encontrar, pero la teníamos, nos aconsejábamos en temas del amor, y nos pasábamos horas y horas hablando de cosas, casi sin sentido, pero, que nos hacían sentir bien, tan bien como el lugar en el que estábamos. Años y años llenos de recuerdos, pero todo acabó por acabarse, aún hoy -por suerte- nos une una gran amistad, pero no tan grande como la que en aquel tiempo fue, la distancia la ha mermado, pero, no importa. Cómo se dice en el Final Fantasy IX (si no me equivoco): "mis recuerdos me acompañarán en el camino".

Y, en ese camino me encontré con otra blogger, que seguía mi vida a diario, seguía mis entradas y las leía más allá de lo que se podía ver... Y, fue por ello, por lo que en un momento de flaqueza suyo intenté ayudarla, mis manos están aquí siempre para ayudar, y con ella, si podía hacer algo debía de hacerlo. La pena de los blogs es que a veces te separan cientos de kilómetros de distancia de las personas que en esos momentos necesitan de ti o tú de ellos, pero siempre se intenta hacer algo para evitarlo y por los amigos más. En esos momentos volvía a tener un segundo punto de apoyo en mi vida, ambos a cientos de kilómetros pero estaban ahí y estarán en el futuro, lo sé.

Como tantas otras personas que, tal vez, ahora mismo no tengamos ese nivel de amistad-complicidad, pero sé que están ahí sin pedir nada a cambio, dispuestos a ayudar en un segundo, a dar esa mano amiga que levante. Tanto si están a cientos, miles o millones de kilómetros, como si están a un par de metros de mi. Siento su calor, siento su compañía... su amistad.

No podía dejar esta entrada sin hacer mención a, ahora mismo, la mejor amistad que tengo fuera de los blogs. En realidad, hace muchísimo tiempo que la conozco, pero jamás había hablado con ella, se me hacía tan imposible que ni siquiera se pasaba por la cabeza entablar una conversación decente con ella; pero como las mejores cosas en la vida, fue una casualidad que empezara esos inicios de relación con ella. Y casualidad tras casualidad, esa relación de compañerismo se fue tornando intensa, hasta hace poco, amistad. Digo casualidad porque todo lo que me ha envuelto con ella parece que ha sido el azar: azar de que empezásemos a hablar, azar de que tuviéramos una forma de conectarnos, azar el poder contarle lo que me pasaba aquel día... Y es que fue un día como otro cualquiera, cuando en un momento de bajón confié en ella, y le conté mi problema. Ella sin dudar estuvo ahí para ayudarme a salir, y otras veces después también.

Por ello, jamás le estaré lo suficientemente agradecido -como tampoco estaré a todos los que me habéis ayudado tantas veces, pero permitídme que con ella, y las bloggers que he comentado antes sea aún más especial-, por ello, cuando la he visto mal he intentado ayudarle, he intentado darle todo lo que podía... y gracias a ello, a sus innumerables acciones, a mis pocos hechos, nos une una amistad, y, de nuevo vuelvo a tener esa complicidad que creía perdida.
Así que:
Gracias... Amigos...

13 de julio de 2009

Málaga y los Omeyas



Segunda parte de la entrada anterior, segunda parte del título de curso al que asistí del 6 al 10 de julio. Sé que os había prometido hacer una entrada sobre la amistad, pero por varias razones he creído que sería mejor hacerlo sobre el curso, entre estas razones se encuentran:
-Lo bien que me lo pasé en el curso, y necesitar darle un recuerdo a los compañeros y ponentes de las conferencias.
-Mis musas siguen huyendo de mí...


La noche del sábado apenas pude dormir 4 horas, estaba bastante nervioso. Cogí el bus de las 8:30 para Málaga, a pesar de que el de Archidona salía hacia la misma a las 11:00, hombre precavido vale por dos decía el padre de mi amigo. Y tenía razón, porque el bus se rompió a mitad de camino, sin embargo, finalmente llegué a tiempo y bien. Una vez ya en Archidona, me pateé el pueblo con la maleta, preguntándole a la gente de cómo llegar al hotel. Cuando llegué estaba cerrado, y a pesar de tener habitación a las 12, y ser cerca de las dos, no era posible que me dieran la habitación, así que solté la maleta y me fui a comer, de casualidad, a la Marisquería Asador Central (donde comería el resto de días de mi estancia en Archidona). Y la verdad, que el servicio, la comida y el precio muy bien. Luego volví al hotel dónde me dieron habitación y me pude acostar un ratito.

Me desperté al poco de llegar mi compañero, Carlos, y bueno, estuvimos un poco hablando y el venía de Historia (algo lógico, dado el tipo de curso). Hablando, hablando se hizo de noche, y fuimos a cenar, al preguntar en recepción, nos dijeron que teníamos que ir al Central y preguntar por Cecilia. Cuando llegamos allí Carlos reconoció a Sebastián, un profesor ponente en el curso, y no tuvimos que preguntar por ella. Hablando, hablando (de nuevo) pasó la noche y la cena. Una vez en el hotel quedamos para desayunar a las 08:30 (como todos los días, aunque ninguno conseguimos desayunar a esa hora). Las conferencias han sido algo que me han encantado, he de decir, que unas más que otras. Sobre todo, las del viernes, sobre "Mujeres en tiempos omeyas" y "Al-Ándalus en la literatura árabe moderna". Porque yo hice ese curso por la poesía, por Walläda la Omeya; hice el curso gracias al grupo gaditano SauroM, que me dieron a conocer a Walläda.

Sin embargo, allí aprendí mucho más aparte de profundizar en la vida de esta princesa andalusí, conocí que también había poetas aquí en mi Vélez natal, y encima, poetisas iletradas. Conocí mucho más de lo que podía haber imaginado al principio, pero sobre todo, conocí a una serie de personas maravillosas, y gracias a ellos creé unos recuerdos que me serán difíciles de borrar (amén de unos kilos difíciles de perder...). Y, es que, entre los otros dos becarios (Carlos Muriel, Dolores García), María Jesús Viguera (directora del curso), Juan Manuel Ortega (secretario), y el resto de ponentes (Sebastián Fernández, Mª Isabel Calero, Fernando Branco, Rachid El Hour, Francisco Sánchez, Concepción Castillo, y Virgilio Martínez -por qué creo recordar que a Teresa Garulo no llegué a conocerla-) han conseguido que mis días allí hayan sido únicos, y esté deseando volver a coincidir con ellos.

No obstante, para ser fiel a la realidad, hay otras muchas más personas que han conseguido que traiga este gran recuerdo, y este calor en el corazón, por desgracia, de éstos sólo sé el nombre, y de la mayoría ni siquiera eso, pero igualmente paso a citarlos: Isidoro Otero (director del IES Luis Barahona de Soto), junto a su mujer también; nuestra preciosa azafata Teresa Romero, y nuestro gran azafato Rafael (ambos alumnos del citado IES dónde se desarrolló el curso); no podría olvidarme tampoco de Cecilia, y su compañera de FGUMA (que me perdone, pero no recuerdo su nombre); Rafael Atencia, también de FGUMA; los dos embajadores sirios; y un sinfín más de compañer@s que no recuerdo el nombre, además de algunos acompañantes de los ya citados ponentes. Y, ya de verdad, para acabar los agradecimientos y recuerdo, el personal del Hotel Escuela Convento Santo Domingo, de la Marisquería Asador Central, y del IES Luis Barahona de Soto.

En mi memoria guardaré todos los momentos que vivimos comiendo, tantos platos distintos y tantas copas de cerveza... Las explicaciones de Fernando, Isidoro, Mª Jesús, Juan, Narciso allí en la antigua mezquita y el aljibe. La inauguración oficial del curso en el patio del hotel, la ruta de la tapa, a la que algunos no asistimos (mejor dicho no acabamos), los chistes y la forma de ser heavy (según Lola ácida, pero a mí me gusta más llamarla heavy) de Juan, el ofrecimiento de Lola para llevarme a Málaga (aunque en Málaga acabáramos un poco perdidos por mi culpa). Tantos momentos que me hubiera gustado vivir, pero que tal vez no viví por mi vergüenza; pero tantos otros que sí viví por "vencerla" y me alegro por ello.


Gracias a todos vosotros y vosotras, esta semana ha sido mágica.
Y esto lo digo de corazón, que no es por hacerlos la pelota, que como dijo Oscar Sancho, nunca se me dio bien. Pero, me habéis marcado un antes y un después para mejor. En el futuro me gustaría volver a veros, y espero que podamos hacerlo. Mientras tanto me conformaré con el recuerdo, y el próximo número de la revista Rayya, que le pedí a Isidoro que me lo hiciera llegar.


3 de julio de 2009

Archidona y Abderrahman I

Antes de iniciar la entrada en sí, deciros que no sé cuando podré volver a actualizar y leeros, quizás esta semana que entra, o tal vez la siguiente... o no sé cuando. Lo siento, no lo sé.

Hace algún tiempo, me apunté a un curso de verano ofrecido por la Universidad de Málaga, el curso en cuestión es: ARCHIDONA Y ABDERRAHMAN I. MÁLAGA Y LOS OMEYAS. Que se imparte en Archidona, aquí en Málaga, pero lejos de mi Vélez natal... Yo pensaba ir al curso en bus todos los días desde Málaga, y pensaba ir a algún ciber a navegar cuando pudiese para leeros y eso, pero, pedí beca de alojamiento, pensando que no me la iban a dar, pero, tuve la "mala suerte" de obtenerla... Y, no podía decir que no, quedaría feo...

Además, que es en un hotel de cuatro estrellas con alojamiento y pensión completa pagada, lo único que yo tendría que pagar son los extras, si los hubiera, como internet (algún día creo que caerá, pero no sé), minibar, lavandería... El hotel en cuestión es Hotel Escuela Convento de Santo Domingo. Que no lo conozco, pero ojalá que esté bien, ya que este será el primer hotel en el que me quedo a dormir. Tengo que estar allí el domingo y vuelvo el viernes, ya tengo preparada la maleta, los horarios de los autobuses bien planificados, y creo que todo listo, a ver si no se me olvida nada...

Dicho esto, en el hotel, o dónde pueda me pondré siempre que pueda con mi libro, a ver si acabo de revisar los textos y poemas, y me voy decidiendo por Bubok o por la editorial de ACP. Ambos tienen sus ventajas e inconvenientes y he de sopesarlas tranquilamente. Y, si puedo también escribir una entrada que; sinceramente quería ofreceros hoy pero no he podido, mis musas me han dejado y ya se han ido, espero que al hotel; versará sobre la amistad.

Haciendo un poco de introducción, alguno tal vez recuerde que en El Rincón me he despedido de mis compañeros de Universidad en los veranos (aquí y aquí), pues, bien, este año ha sido mi cuarto año, y muchos de mis compañeros, y algún amigo, ha acabado ya la carrera y posiblemente no lo vuelva a ver, por ello quiero hacer una entrada para recordarlos. Después, este año he ganado también algún que otro amigo, que ya os diré nombres, y he afianzado aún más otras amistades, también os diré nombres en la próxima entrada. Y, espero, poder volver a reunirnos cuatro viejos amigos también este verano, que también os contaré los planes de esa reunión.

Hasta entonces me despido.

28 de junio de 2009

Otro Amanecer

Hacía pocos meses que había llegado hasta aquel bloque de pisos, mi familia siempre había vivido en el otro lado de la ciudad, en el lado sur, y ahora, yo me independizaba en el norte. El piso cuando lo vi me gustó demasiado, no sabría la razón de porqué fue así, pero me enamoró, tenía algo mágico; por eso, a pesar de la crisis me decidí a comprarlo como fuese. En el banco, al principio, no estaban muy dispuestos a darme la hipoteca, pero, en cuanto les dije quienes eran mis padres, y que firmarían como avales cedieron.

Aún hoy, en la noche, en la soledad, en la espera, recordaba cómo fue aquella mudanza en la que se perdieron algunos recuerdos, o eso decían los transportistas que se perdieron… pero daba igual, podría crear otros nuevos. ¿Quién necesita recuerdos? Crearé otros… Y eso es lo que estaba intentando hacer desde que llegó. La primera noche que estuvo allí hizo una pequeña fiesta para celebrar que había llegado, invitó a pocos amigos, pero menos fueron. También invitó a sus nuevos vecinos, y también fueron pocos, sólo una vecina de pelo rubio y ojos claros, parecía del este de Europa, pero a la vez parecía española, y por su acento latina…

Pero, en aquel momento allí quedó su encuentro en unas pocas palabras y un par de sonrisas, él estaba pletórico por haber llegado a la casa de sus sueños, y ella, estaba distraída de la rutina de siempre, como decían Barón Rojo, grupo que no dejó de sonar en toda la noche, y semanas después sería la banda sonora de sus recuerdos… Tras aquella noche, que acabó al amanecer del día siguiente, empezaron a nacer sus nuevos recuerdos, su nueva vida…

A pesar de que el banco no quiso darle la hipoteca él era un chico trabajador que trabajaba de 8 h. a 20 h., de lunes a viernes, la misma rutina… los mismos compañeros desagradecidos, y el mismo jefe egocéntrico que no tenía mayor mérito que haber nacido hijo del director de la empresa. Pero, su mundo estaba dispuesto a cambiar. Hacía varios años que había cortado con su chica, ese era un motivo por el que quería dejar atrás el sur de su ciudad, ella vivía allí.

Los primeros encuentros con sus vecinos eran fugaces, tan fugaces que ni siquiera se saludaban, excepto aquella mujer de pelo rubio; Tarja le dijo un día que se llamaba. De padre finlandés y madre española, de pequeña se había ido a vivir a Bahía Blanca. Y ahora estaba de nuevo en España con su hijo y su marido… y eran felices, o eso le dijo... Pasaban los días y misteriosamente coincidían más: Primero fue al llegar del trabajo ella llegando de la compra; luego, todos los días igual; empezaron a coincidir a las ocho de la mañana; a la hora del almuerzo… Y ella siempre le miraba, le saludaba y le sonreía.

E inevitablemente llegó el primer beso por parte de Tarja, él se quedó un poco paralizado, pero no pudo resistirse, y la agarró con fuerza, pero tan rápido como la agarró la soltó y separó. Hacía meses que no había tenido una relación con una mujer, pero Tarja era distinta estaba casada y con un hijo. Él se fue, pero le dijo que estuviese tranquila que no diría nada. Pasaron los días entre los dos, y no se volvieron a ver… pero cuando Alberto tenía desvanecida toda esperanza de reencontrarla, por que en el fondo le había gustado el beso, llegó ella por la espalda.

Alberto estaba entrando en su piso, y Tarja lo abrazó sin que él pudiera hacer nada y entraron en el pasillo, ella cerró la puerta antes de que pudiera verlos nadie. Y él, ya se había dado cuenta de que había sido ella la que le había empujado y por eso no gritó ni se asustó. Tan sólo quería preguntarle que quería, pero no le dio tiempo, su boca estaba siendo asediada por unos labios que le buscaban con deseo. Esta vez no podía resistirse a aquellos labios… a aquel cuerpo que le buscaba con desesperación… aquel instinto tan ansiado y que hacía recordar viejos recuerdos ya olvidados.

Ella le dijo ir a su cuarto, él cedió a la proposición, pero antes, encendió la minicadena, eligió el CD2 y buscó la canción 3, le haría el amor, pero ella tendría que mirar más allá y escuchar la letra de aquella canción:
"Dame la oportunidad de mostrarte cómo soy. Ábreme tu corazón, déjame vivir en él. Tal vez sea diferente, pero no va a ser peor que la rutina de siempre… Dame la oportunidad de cambiar tu realidad… Dame la oportunidad de llegar hasta el final…"

15 de junio de 2009

Dos Poemas

No tengo mucho tiempo para publicar post nuevos, por eso, hoy os dejo con el anticipo de lo que espero, y para ello estoy trabajando, un futuro libro de recopilación a modo de Escribo Aquí de Eigual, pero con El Rincón de Los Vencidos, y El Jardín de La Niebla.
-El primer poema "Podrás" es inédito en el mundo de los blogs, y se lo escribí por y para una amiga -Laura-. Este poema en principio no os lo iba a enseñar jamás, y sólo lo veríamos ella, sus amigos en Tuenti y yo, pero, como para mí es uno de los poemas más hermosos que he escrito, le comenté si le importaría que lo publicase en el libro, y me dijo que lo publicase, por eso, está aquí.
-El segundo poema lo recordarán los viejos compañeros que viajaron a mi lado en El Rincón, pues lleva el mismo título que uno publicado allí y la misma temática, pero, esta vez desde los ojos de la chica. Con este poema, me adentro en el "mundo de los sentimientos de las mujeres", antes ya lo había hecho con relatos (creo recordar) pero nunca con poemas. Disfrutadlos:


PodrásMe pides que te escriba un poema,
Y no sé si hablarás en serio, porque
Yo apenas te conozco y no sé qué escribirte;
Pero me ilusiona dedicarte unas palabras.

No sé por dónde empezar. Si pienso en ti
Recuerdo tus ojos y tu sonrisa,
Desde la primera vez que me crucé con ellos,
Siempre estuvieron alegres, transmitiendo ese sentir.

Siempre te vi tan feliz que jamás pensé en la desdicha.
No me atreví a mirar más allá,
Tal vez por la vergüenza o por el miedo,
Y ahora, ya tarde, leo tus palabras.

Y ahora leo que los colores dejaron de brillar,
Que todo empieza a perder el sentido,
Y tú, no sabes si dejarlo todo atrás y volver a empezar.

Y yo, no sé cómo ayudarte, no sé qué decir.
Quisiera que sólo fuese una etapa pasajera
Que, mañana al despertar, la pena muriera como la noche.

Mas, creo, poco puedo hacer para asfixiarla,
Tender mi mano, mi hombro y lo que necesites.
Si quieres, escuchar o, si deseas, hablar.

Ser, otro amigo más dispuesto a ayudar
Sin pedir nada a cambio, sin importar nada.

Sólo esperando los colores que marcharon,
Buscando el amanecer que cicatrice las heridas…

Y haga regresar tus musas.



Tarde De Otoño
En mis ojos tristes y cansados por el tiempo
Aún está presente aquel momento.
Era una tarde de otoño,
Nada podía presagiar nuestro encuentro.

Quizá por ello aún lo recuerdo cada anochecer
Imaginando que él también lo hace.
Nuestras vidas se tocaron,
Nada podía presagiar nuestro encuentro.

Vidas unidas, caminos que se cruzan sin saberlo
Marcas imborrables en los recuerdos
Labios que en mi mente,
Me atormentan por no poder rozarlos.

Aquella tarde te dejé pasar, te perdí por siempre
Y ahora te sueño te busco desesperada.
Sueño con tu cuerpo,
Deseo que estés a mi lado y amarte.

Me siento tan sola, buscando la forma de hallarte
Saber si signifiqué algo en ti.
Permanecer a tu lado,
Ser siempre quién te bese al despertar.

Ni un momento te olvidé, ni un segundo te gocé
Pero no pierdo la esperanza.
Aún queda el otoño,
Y con él, otra coincidencia para verte.

8 de junio de 2009

Estaba sentado en el sofá

Estaba sentado en el sofá de casa viendo la tele con mi mujer. Me levanté y dije:

-Cariño, voy a por tabaco.
-Pero... si tú no fumas.

Nunca más volví.

3 de junio de 2009

Si aparco mis sueños...

... qué me quedará?


El otro día hablando con un amigo, del que ya os he hablado, que también es (o eso pensaba) aficionado a la escritura, pero el otro día me sorprendió bastante sus palabras. Él que quería hablar con algún periódico gratuito para que publicara sus cuentos (eso sí pagándole por ello), pero lo que me dijo el otro día me dejó paralizado:
Si me gusta escribir ahora, también me gustará dentro de 20 años cuando tenga tiempo. Y si no me gusta, es que ha sido una idea pasajera.

A mi cabeza sólo vino la frase que tenía Eigual en su blog de Rilke, pero no le pude decir porque se me escapaba el bus y opté por asentir con la cabeza:
"Si crees que eres capaz de vivir sin escribir, no escribas"


¿Y qué más da si todo nos sale del revés?


25 de mayo de 2009

Orfeo y Eurídice

Cuenta la mitología griega que Orfeo hijo del Dios Apolo y la musa Calíope era un poeta y músico, pero su habilidad era tan inigualable que cuando tocaba la lira, que le regaló su padre, los hombres se paraban para calmar sus almas, los animales se acercaban a escucharlos y la naturaleza se detenía para no interrumpir su melodía. Quizás fue en una de esas ocasiones cuando la ninfa Eurídice, y de entre todas las ninfas y mujeres que gustosamente habrían yacido a su lado, él eligió a esa dríade. Tanto era su amor, que se casaron. Gracias a aquel amor Orfeo pudo cantar las canciones más hermosas jamás oídas, las notas más dulces jamás escuchadas sólo comparables con la belleza de su amada.

Un día, sin embargo, su amor cayó en desgracia, el hermanastro de Orfeo, Aristeo estaba de paso por el Valle de Tempe, y allí vio a la Eurídice, él, ensimismado con su belleza, la siguió, y ella en su intento de huída pisó una serpiente que le mordió en su pie y murió en aquel instante en aquel lugar, lejos de su amado. Su alma acompañó a Hades y Perséfone dueños de las almas de los que tiempo atrás fueron mortales.

Bella alma en triste lugar, ¿por qué fuiste a parar ahí? Cantaba Orfeo a cada instante. Ciego de amor, haría cualquier cosa por volver a ver su amada, y es algo que los dioses bien sabían. Sus cantos fueron tantos y tan triste que los mismos Dioses le aconsejaron que fuera al Inframundo a pedirles a los amos de él, que le devolvieran su amada, nunca nadie había regresado del submundo, mucho menos acompañado, mas en su corazón no ve imposibles, sólo halla la tristeza de estar lejos de su amada.

Desgarrado por el dolor, marcha cual alma en pena, cual ánima que busca su fin hacia el Ténaro, la puerta que le llevará de nuevo junto a Eurídice. Uno de los impedimentos que encontró fue Caronte, quién no estaba dispuesto a transportarlo en la barca, mas Orfeo, con su melodía logra disuadirle y al cruzar Estigia, Cerbero intenta atacar, las tres cabezas no desistirán tan pronto como Caronte, mas la música de Orfeo, tiempo atrás detuvo hasta la naturaleza, ahora, triste y melancólica, puede hacer estremecer de dolor y mostrar compasión en un ser que no dispone de ella. Con su lira y las palabras de amor amansa al can, y consigue hacer llorar a los tormentos, por primera y única vez, cómo él será el primero en salir de aquel lugar. Los peligros que se le presentan, logra vencerlos todos, no sin dificultad.

Dispuesto frente a frente con los Señores del Averno, clama por recuperar a su amada, la moiras fueron injustas con su amada, aún no le llegó su hora suplica Orfeo entre notas de su fiel instrumento. Pero los ojos de Perséfone se mantienen inmunes, ningún alma regresará de nuevo a la luz de la tierra, le grita. Orfeo, con toda esperanza perdida; su llanto, su música, su don los ve inútiles; recurre al corazón de los verdugos, y les recuerda que tiempo atrás, también ellos fueron separados, y su amor los unió. Hades, finalmente accede dejarles marchar pero con la única condición de que Orfeo no mirará atrás hasta que la luz del día, la luz de la vida, rodee por completo a Eurídice, de lo contrario, la dríade se esfumara cual humo en una ventisca. Si su amor es tan fuerte como se les hace presentar, confiará en ellos.

Logran cruzar todos los peligros, logran dejar atrás las almas que buscan perdón, a veces, incluso llegan a detenerse, Eurídice no está aún con la suficiente fuerza como para atravesar el Averno a los pasos de Orfeo, por eso, él espera con la mirada siempre al frente. A lo lejos, ya se puede divisar la salida del Ténaro. Ha conseguido salvar a su amor, cree, pero un instante antes de que su amada salga por completo del Reino de Los Muertos Orfeo gira su rostro, creyendo que su amada ya cruzó. Clava su mirada en Eurídice, y ésta se desvanece en el aire, se evapora como la niebla que antes dejaron atrás, pero no le importa pues sabe que su amado le sigue amando, sabe que se giró para besarla. Ella sólo pudo decir Adiós.

Orfeo siente que perdió a su amada se fue por segunda vez. Cambia de rumbo, regresa a Estigia, a pedirle al barquero que lo vuelva a cruzar, necesita estar con su amada, pero este le niega el deseo, y ya nada hay que hacer. Allí estará siete noches llorando, alimentando a la Laguna con la desesperación del alma que una vez lo tuvo todo y lo perdió, alimentándola con lo mismo que él lo hace, con lágrimas.

Cuando decide volver a Tracia, sabe que no podrá hacer nada para estar junto a su amada. Sus pesares son más tristes que antes de su primera marcha y niega todo amor, hiere los corazones. Tantos corazones que estos son su muerte. Las mujeres a las que rechazó desean que sus notas sean para ellas, él no cumple su deseo, y para hacerlas marchar, con una dura piedra toca su lira, ésta grita más que las almas en pena, las mujeres, desoladas por la actuación del poeta, lo lapidan con las piedras, ahora tornadas en rojo como su lira, gracias a la sangre derramada del músico. Dejan su cuerpo allí descansar, no su alma, que presta emprende el camino ya conocido.

Eurídice, muerta por segunda vez, espera en el otro extremo de Estigia, aguarda en el Submundo a poder reunirse con Orfeo. Sabe que Hades no dará una segunda oportunidad, su mente no comprende cómo pudo dar la primera, pero no le importa sabe que el amor de Orfeo es cierto, tan cierto como que está muerta por segunda vez. De repente unas notas de música, una lira empieza a sonar… quizás… sí, quizás sea él.

El poeta, ya muerto, conoce al camino, y presto se dirige a reunirse con ella, fundiéndose en un apasionado abrazo para la eternidad.


12 de mayo de 2009

Penas Ocultas Tras Sonrisas

A veces las sonrisas más verdaderas esconden en los ojos más alegres las penas más grandes jamás contadas.

A veces nadie se para a leer en esas sonrisas y esas penas se mueren ahogadas sin saber si será un atardecer o un nuevo amanecer.

Los colores más intensos ya transformados en leves reminiscencias vuelven a perder su ya mermada intensidad, y tornan oscuros hasta hacernos olvidar la salida.

Pero, otras veces, esas penas son pasajeras y las sonrisas vuelven a ser puras sin dolor.

6 de mayo de 2009

Gracias Por Estar Ahí

Hoy quería daros una noticia, pero os tengo algunas cosas más...

La primera es que hoy es el cumpleaños de una muy buena amiga, hace ya algunas primaveras nació ella para pintarlo todo de color y darle otro toque más alegre a este difícil mundo. Hace algunas menos se cruzó en mi vida, o mejor dicho yo me crucé por la suya, y empezó a dar pinceladas también por mi existencia. Desde entonces nuestros caminos han estado unidos, han estado llenos de frescura y color gracias a su corazón, gracias a su forma de ser. Por eso, porque se lo merece, me gustaría poder hacerle un regalo, un buen regalo, quizás darle algo más de tiempo para que descansara, para que disfrutara de la vida como merece, pero no puedo; hoy ni siquiera puedo hacerle un regalo físico, pero tal vez en un futuro próximo sí, ojalá que sí.

Por eso, por ahora, sólo puedo felicitarla, darle las gracias por estar a mi lado y como regalo por este día, y por cualquier otro, ofrecerle mi apoyo incondicional y mi amistad. Sé que tengo que dar las gracias a algo por haberla conocido, si creyera en Dios le daría las gracias a Dios, pero como no creo se las doy a otra amiga que fue por la que llegué a conocerla. FELICIDADES AMIGA: Que todos tus sueños se hagan realidad y que todo salga como tú quieras que salga por que te lo mereces.

La segunda noticia que quería contar es que hoy he vuelto a saber de dos grandes amigas a las que he echado mucho de menos (una de ellas la cumpleañera), pero siempre han hecho un hueco para mí, y siempre han estado ahí dispuestas a ayudarme, sin pedir nada a cambio. Por designios del destino, como nos pasa a todos, por falta de tiempo no sabía nada de ellas, pero hoy han hecho un gran hueco en sus vidas para contarme sobre ellas. Con sus mails me han hecho llorar de emoción, pero no importa, las únicas lágrimas que merecen la pena ser derramadas son las que brotan de felicidad. Parece que las dos se han puesto de acuerdo para hacerlo hoy, pero, la casualidad ha sido mágica y ha hecho más emotivo el saber de ellas.

Otra de las noticias que quería daros es que por fin aprendí a seguir mis instintos y hacer lo que realmente quería hacer, tal vez alguno de vosotros recuerde la entrada que contaba que no fui a un recital de poesía para quedarme en clase, esta vez la opción era el Zoco de Ballix, una especie de mercado medieval en la zona musulmana de Vélez, he colgado algunas fotos en Las Mayoralas, por un tiempo dudé en si ir o quedarme estudiando, finalmente fui y ha sido lo mejor que he hecho en mucho tiempo. Disfruté como un niño pequeño, ver el barrio dónde me crié con mi abuela, ver tanta gente por allí, y disfrutar con la cultura árabe fue casi como un sueño.

Por último, contaros que, siguiendo los pasos de Eigual, y de otros bloggers, he decidido publicar un libro en bubok de viejos relatos y poemas, aparte de algunos que estoy escribiendo especialmente para el libro, y puede que algún relato corto (muy corto) de mi época de estudiante. El publicar un libro con los viejos relatos era otro sueño que aún tenía por cumplir, y cómo el poder revisar mi novela me va a llevar más tiempo de la cuenta tomé esta decisión incitado indirectamente por Eigual. Así, que, espero poder daros pronto la noticia de que mi libro está por fin publicado (Pier esta era la noticia que te dejé en un comment).

Sin más me despido, sólo deciros a tod@s y en especial a las que he citado antes: Gracias por estar ahí

27 de abril de 2009

Infidelidades

Hace ya mucho tiempo que quería tratar este tema, y creo que nunca lo traté en El Rincón, de todas formas eso no importa, pues los que me leéis actualmente no lo hacíais cuando hablaba sobre “Filosofía personal” como me gustaba llamar a aquellos temas, además de que, ninguno somos los que fuimos y tal vez, hayamos diferido un poco en nuestra forma de ver las cosas. Ya que como una vez dijo (grosso modo) Heráclito de Efeso: “No puedes bañarte dos veces en el mismo río. Pues ni tú ni el río sois los mismos”.

Lo primero sería definir qué considero por infidelidad, ya que de una persona a otra esto puede variar, y para mí, basta con un beso apasionado e intencionado, de ahí en más para mí sería infidelidad, u otras situaciones que denoten un claro deseo por otra persona. Aunque todo depende del cristal con que se mire, y de la situación.

Yo jamás he sido infiel a mi pareja, ni ella a mí. Ni lo seré, sí sé que no se debe decir de esta agua no beberé, pero, mucho han de cambiar las cosas para que lo sea. Siempre he dicho que: Antes de ser infiel termino la relación y me voy con la otra persona. Si mi pareja deja de gustarme o dejo de estar enamorado porque hay otra que me llama más la atención, o simplemente –y perdón por la expresión– una noche cualquiera me diera un calentón, no tendría sentido estar con las dos a la vez.

Quizás pueda doler que te dejen tirado, que tu relación se acabe por una tercera persona, y más si esa persona no llega más allá de una noche. Pero, estoy seguro que eso dolerá menos que una infidelidad de tu pareja, que, como se suele decir, los cuernos. Yo por suerte nunca he cometido ninguna de las dos cosas, ni las he sufrido. Tampoco creo que las sufra del día a la mañana, el amor se acaba poco a poco, y no estoy dispuesto a perder todo lo que tengo por una sola noche. (Está quedando un poco egocéntrica la entrada).

Cambiando un poco las tornas, y ya entro en el tema que quería entrar y define bastante bien la canción que he elegido, básicamente: “Dicen que a hierro muere, aquel que a hierro mata”. Si yo soy infiel, no ha de sorprenderme que me sean infiel, y mucho menos dolerme pues tan sólo me han pagado con la misma moneda que yo lo hice antes. Pero, claro, esto no siempre es así, a veces, esos mismos adúlter@s se sorprenden y se ofenden cuando les son infieles esa pareja a la que tanto amaban. La verdad es que no entiendo cómo la gente puede tener tanta cara y ser tan hipócrita.

Luego está la otra parte, el que por desgracia vivió una relación en la que todo parecía, más o menos, ir bien pero de repente descubres que te han estado poniendo los cuernos largo tiempo, y tú para “desquitarte” de tanto dolor pues vuelves a vivir y recuperar todo ese tiempo que habías perdido estando con un solo hombre o mujer. Hasta tal punto que no te importa si por tus actos pones en peligro otra relación, o si eres el “otro” o la “otra”. Para mí ser infiel es tan grave como enrollarse con alguien que tiene pareja aún a sabiendas de que la tiene. Y es algo que nunca llegaré a entender, ¿por qué si tú sufriste cuando te lo hicieron tú vuelves a hacerlo a otras personas que no fueron las que causaron tu dolor?, ¿por qué si a su pareja no le importa hacérselo tú no tienes un poco de consideración con tus iguales?

Esto cómo digo es algo que me sobrepasa, he vivido este tema de las dos preguntas en personas cercanas a mí, y comentándolo con ellos, y algunos amigos todos dicen que ésta persona que lo ha hecho (llamémosle A) no tiene la culpa de si la otra (la que tiene pareja, para no perdernos será B) le es o no infiel. Que A es libre de hacer lo que quiera y la culpa es sólo de B, aunque B diga que le es infiel a su pareja porque no sabe lo que ella hará –algo que tampoco entenderé jamás–.

No sé qué pensáis vosotros al respecto, de si el culpable es: A, B, A y B, la pareja de A que le puso los cuernos primero, la de B que no sabemos que estará haciendo, o si es Z el culpable, o si para vosotros eso es algo normal e inherente al ser humano, cómo también leí por algún lugar: “El ser humano es polígamo por naturaleza y monógamo por cultura”. ¿Qué pensáis vosotros?

21 de abril de 2009

Por Vosotras

Hace poco más de un mes que comencé en este nuevo blog. Aún no tiene el aspecto que me gustaría, pero poco a poco he ido añadiendo algunas cosillas más que cuando comencé -no muchas por falta de tiempo-, el regalo de eigual, la web que intento crear, algunas estrofas de canciones que me transmiten fuerza... Durante este mes mentiría si dijera que no extraño a El Rincón, mentiría si dijera que no he pensado en hacer alguna entrada más allí, pero, cuando me vine hasta aquí, era consciente de lo que dejaba atrás y de lo que aún estaba por llegar, por eso, aunque extrañe el pasado, no quiero volver a él, y aunque haya pensado en tal vez, hacer una entrada, no la haré. Los fantasmas del pasado son sólo eso, fantasmas.

Este cambio de blog, de nick, y de forma de ver las cosas ha llevado consigo que de nuevo vuelva a darme a conocer como escritor entre los que, por decirlo de algún modo, me conocen como persona más allá de Josemy o más allá de La Dulce Pena. Y digo de nuevo, porque prácticamente ningún conocido mío, exceptuando a Alquimista de Sueños y Obi-san -que me conocían y seguían antes del cambio-, de los que saben, o han sabido, qué era blogger me sigue, y en verdad no han sido pocas, pero, muchas veces he agradecido que no me leyeran al sentirme más libre, y otras, me hubiera gustad que me leyeran pues escribía por ellos. Esta vez he querido abrirme a dos compañeras, a dos amigas del bus.

Al decirle a las personas que me conoce más allá de la pantalla que soy blogger sé que posiblemente lleguen a conocer más de mí de lo que conocerán estando a mi lado, porque cómo le dije hace pocos días a un compañero de ACP (Asociación Cultural de Poesía), “cuando escribo me quito las máscaras y abro el alma”. Y, quizás, cuando me cambié por Josemy, a pesar de tener rostro para todos vosotros seguía siendo anónimo, pero ya no, quizás en el pasado hubiera cambiado mi forma de escribir, ahora no. No me importa que me lean y me conozcan tal como soy, que sepan mis sentimientos, mis dudas, mis miedos…

A diferencia de ellas, según me dijeron, “son muy reservadas para lo suyo”, yo necesito expresar mis temores con palabras, necesito ese punto de apoyo en los demás, y esto una blogger lo sabe muy bien. Por eso no me ha importado que me lean.

Quizás si algún lector me sigue desde hace bastante tiempo, como XX años, se acordará de aquella entrada en la que comentaba que cuando decía que era blogger los que me conocían me hacían tres preguntas, una de ellas si me pagaban por eso, y es lo que más rabia me da, porque no entiendo porque la gente piensa que uno escribe un blog para que le paguen -que tal vez en algunos casos sí (no todos los bloggers tienen alojado sus blogs en dominios gratuitos y han de pagarlos) y los respeto por ello, igual que respeto a los que no lo hacemos-, pero yo no. El día que escriba para que me paguen será una novela lo que escriba y no un blog. Pero, ellas no me hicieron esa pregunta, y en parte me llamó la atención porque me sorprendieron gratamente.

Lo que sí me preguntaron era que qué es lo que escribía, y yo pensé, qué escribo… novelas cortas, pequeñas reflexiones que se me pasan por la cabeza, cuentos, sobre filosofía, poemas… ¿Qué clase de poemas, y qué es un poema para ti? preguntaron. Ahí ya sí que no supe responder, bueno, un poema es escribir en verso, ni tienen la misma métrica, ni riman, la verdad. Y, así hablando, me propusieron que, por ellas, escribiera un poema en prosa, porque, quiero recordar nunca lo he hecho, aún no lo he podido intentar por falta de tiempo, pero, desde aquí os prometo que lo haré.

15 de abril de 2009

Sheela


Tan sólo con su recuerdo mi cuerpo ya tiembla de vergüenza, cuando estaba a su lado no podía ni hablar, ni mirarlo, y si la sentía lo suficientemente cerca, intentaba dejar de respirar para que no sintiese mi hálito. Y, si hubiera podido, hubiera parado mi corazón para que no me delatase, pero era inútil. Ni siquiera él con su mirada podía conseguirlo. Poseía todos mis sentidos uno a uno hasta anularme.

Y aún hoy, cual fría piedra que corre por mis venas, cual denso y oscuro marmól que es mi piel siento su recuerdo, yo una diosa, una deidad del Cielo. Él un simple mortal... Jamás entendí, ni he logrado entender aún, cómo caí en aquella tentación, tal vez fue su belleza, su ímpetu. O quizás fuera la osadía de desafiar a mis superiores, pero, aquella vez, junto al alba... nos fundimos en un sólo cuerpo. Sus palabras de amor, sus promesas de que nada pasaría continuaron mientras llegaba la madrugada. Y con ella, la ira de mis superiores... con ella, la despedida de los amantes... con ella, mi castigo, ver vivir a mi hija sin poner hacer nada por ella, ver a mi pueblo sucumbir al dolor y el miedo.

Fui condenada en un juicio absurdo, rechazada por mis superiores por los míos, rechazada por mi pueblo... Desprecios, malas palabras por las dos partes... Fue duro. Fue un gran dolor, desgarrada de mi hija incluso, ella según él, maldito Oráculo traidor, se la quedó el pueblo. Y yo, yo sólo soy una simple estatua de mármol, una piedra inerte que, desde lo más alto del lugar, jamás podrá dejar de cerrar los ojos para ver cómo su pueblo es destruido por mi pasión. Para ver cómo ni hija, mi sangre, mi amado caen derrotados ante el miedo y las epidemias.

Ni esta impotencia que me causa la piedra, ni estas lágrimas no derramadas. Ni, siquiera, esta metamorfosis no deseada impedirán que reniegue de mis actos...

Y aunque conozco el tormento lo volvería a sufrir, si con ello, gano un solo momento de poder volverlo a sentir...

6 de abril de 2009

Gracias eigual



Con esta entrada, que dejé programada antes de irme al campo, sólo quería darle las gracias a eigual, de Escribo aquí. Quizás alguno ahora mismo no lo entienda, y si le dijo que me ha regalado, porque no está pagada con nada, una figura de Vivi Ornitier, pues tampoco le dirá mucho si nunca se ha enfrentado al Final Fantasy IX, pero si le enseño la figura de fimo, pues igual ya sí le dice algo más, ¿no?

¿A qué es precioso? Pero no sólo eso, sino que es igual que el que sale en Final Fantasy, osea este:

Yo sabía que esta chica tenía arte, pero, para ser sincero, jamás pensé que tanto. Me lo mandó el día 23 de marzo desde Barcelona hasta Vélez, y me llegó el martes 31, os juroque la espera se me hizo interminable, acabé por pensar que se podía haber perdido por correos incluso. Pero, no me llegó cuando estaba comiendo antes de irme a la universidad. Y fue el momento más feliz y más emotivo que he tenido en mucho tiempo. No puedo parar de darle las gracias. Porque ella aún no lo sabe, pero este muñeco me va a dar muchas más fuerzas de la que se ella cree (y no son pocas las que piensa, pues lo hizo con mucho cariño y mucho cariño y fuerzas me dará).

Ahora os cuento un poco de la historia de Vivi dentro del juego original, quizás os parezca que soy demasido mayor para esto, pero no puedo evitarlo, el juego me marcó un antes y un después. Si alguien no ha jugado y piensa jugar que pare de leer, porque posiblemente le desvele secretos.

Vivi era un niño de unos 9 años, que por alguna extraña razón, sólo tenía recuerdos de unos seis meses atrás de cuando vivía con su abuelo. Pero no le importaba, ni le quitaba un ápice de ilusión por la vida, ni de inocencia. Más tarde, casi por casualidad, descubre que el no nació, sino que fue creado como muchos otros y que, pronto llegaría su final, un día pronto dejaría de moverse. Y se encontraba solo, de todos los otros como él, ninguno podía hablar ni comprender sólo él. Pero con el tiempo, va asimilando la idea, se va haciendo fuerte y, por suerte, descubre a otros como él que sí viven. Y entonces se da cuenta que la importancia de vivir, es aprender y seguir creciendo cada día sin importar cuándo o cómo llegue la muerte.

Descubre la importancia de la vida... y eso a mí me dará fuerzas siempre que lo mire, me dará un motivo por el que seguir luchando día a día, por el que mañana llegar aún más lejos que ayer.

Para despedirme, no sin antes darle de nuevo las gracias a eigual, unas frases de Vivi con las que se termina el juego:

Cada día les hablada de Yitán… Les contaba cuanto nos había ayudado… Y que nos había enseñado la importancia de vivir.
No importa cuanto vive uno… sino como. Eso lo aprendí de vosotros. Me enseñasteis que la vida no tiene sentido si no nos ayudamos unos a otros.
Yo no sabía para qué había nacido… Ni quería hacer con mi vida… Vosotros me ayudasteis a averiguarlo.
Vivir haciendo sólo lo que a uno le gusta es más difícil de lo que parece… Os admiro porque siempre habéis sido fieles a vuestros propios sentimientos.
Lo único que no me enseñasteis es que hacer cuando me siento sólo…Supongo que eso lo tiene que averiguar cada uno por su cuenta…
Me alegro tanto de haberos conocido… Me hubiera gustado vivir más aventuras con vosotros… Pero… tarde o temprano habría llegado el momento de separarnos.
Gracias… a todos… ADIÓS…


(Traducción versión castellana:
Tristeza: Ser o no ser ¿Cómo podemos probar nuestra existencia?)

30 de marzo de 2009

Brisa de Otoño (V)


Nadia humedecía sus labios con la punta de la lengua, se iba acercando a Víctor… éste retrocedía poco a poco hacia la fría pared. Ella se le acercaba cada vez más decidida esa tarde algo había levantado un deseo interno en el cuerpo de Nadia que nadie podría jamás imaginar. Víctor temblaba de miedo, y ella, cada vez más cerca, tan cerca que sus pechos ya empezaban a tocarse, él opuso resistencia durante sólo un segundo, el tiempo que ella tardó en besarlo.

Cómo si el beso hubiese sido la señal de salida, comenzaron otra serie de besos, a cuál más apasionado, sus manos recorrían el cuerpo del otro en cuestión de segundos, pero palpando, sintiendo, disfrutando y excitándose con cada parte del cuerpo de quién recibían sus besos. Nadia le borró la camiseta, él no opuso resistencia. Ella se desabrochó la camisa, Víctor estaba inmerso en recorrer su cuerpo y no podía pensar en otra cosa, ni siquiera en quitarle el sostén para disfrutar de aquellos pechos, también tuvo que quitárselos ella, y entonces fue cuando lo vio: Nadia gemía, sus senos se alzaban al compás de su respiración. Víctor estaba absorto en la imagen y ni siquiera se dio cuenta de las intenciones de ella.

Cuando reaccionó se encontraba en el cuarto sin sus pantalones de pana y Nadia sentada encima de su cintura aún con la falda y el pecho al aire… Ella tan sólo le dijo, “en la mesilla de noche, en el primer cajón hay condones”. Y mientras buscaba los condones ella se reincorporó un poco, se recogió el pelo, y con suaves besos recorrió su cuerpo, llegó a su sexo: empezó a lamerlo con aire juguetón; luego con avidez. Él se desconcentró, no podía encontrar el condón mientras ella jugueteaba con su sexo. Tuvo que pedirle que parase o no lo encontraría, finalmente Nadia cedió y dejó que Víctor se pusiera el condón, mientras ella se despojaba de la poca ropa que le quedaba.

Llegó el momento, hicieron el amor. Él jamás había sentido tanta pasión recorrer su cuerpo ni tanta energía sobre sí mismo. Ella, por el contrario, parecía un poco desilusionada con la actuación de su oponente, quizás esperaba más o tal vez estaba tan acostumbrada que todo le parecía insuficiente. Pero supo disimularlo bastante bien, tan bien, que él ni siquiera se inmutó de la actuación realizada por aquella mujer; la misma mujer que ni siquiera se inmutó en aquella tarde de lujuria mal aprovechada. A los pocos minutos de empezar él ya había acabado y ella nada, pero, le engañó y le dijo que le gustó mucho, la mirada de Víctor cobró un brillo especial, estaba ilusionado, lo había hecho con una desconocida y había triunfado.

Pero, en el fondo de su corazón aún empezó a sentir unos remordimientos, sentía como si hubiese engañado a su ex novia, se sentía el ser más despreciable del mundo, y aún se sintió más cuando Nadia le dijo que eran 12.000 pesetas, y que tenía que pagárselos en aquel momento, o las cosas no irían bien para él. Víctor se quedó blanco, apenas pudo articular palabra, sólo decir: tengo tres mil sólo. Por primera vez la mirada sonriente de Nadia se tornaba en furia y enfado, las palabras de amor y el coqueteo, se transformaron en imperativos, en amenazas; él ahora temblaba aún más, estaba empezando a llorar, a suplicarle… a decirle que podían ir al banco… ella al principio no estaba muy convencida de aquello, pero finalmente cedió, y acompañó a Víctor al banco, él sacó las 9.000 pesetas que le faltaban para pagar aquella, tan gloriosa, tarde, y desaparecieron sus caminos para siempre. Sin embargo, por el camino, él le preguntó:

-¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué me has engañado de esta forma, y me has besado? Por un momento me sentí el hombre más afortunado del mundo a tu lado.
-¿Qué más da, Víctor? ¿Acaso creías en las casualidades? ¿Eres tan inocente de pensar que una chica se enamorará de ti con solo verte en su portal y te subirá? Por favor, que tienes 20 años, todo lo que has visto ahí es una falsa, mi vida, mi máster… hasta mi nombre… ¿Qué clase de nombre crees que es Nadia?
-¿Pero, por qué me has besado? ¿Por qué me has hecho esto?
-Sólo lo he hecho porque necesito el dinero para vivir, porque no todo es tan fácil, tú ahora no lo entiendes vives con tus padres y todo te parece fenomenal, pero la vida no es fácil.
-Sigues sin responderme por qué me has besado… ¡Hazlo o no te pagaré!
-Ahí está el cajero, saca el dinero y deja de pensar…
-Sentenció ella, en aquel momento, le dio dos besos a Víctor en la cara y marchó. Dejándolo intrigado con aquellos besos llenos de pasión.


Y hoy, 30 de marzo de 2009, se volvería a encontrar con los ojos de Nadia; con aquella mirada que cambió para siempre el rumbo de su vida; él aún no lo sabe. Y es que, él no sabe nada.

No tengas en cuenta mis lágrimas, pues hánse brindado para evitarles a tus ojos derramarlas ya que ahora ellos deben permanecer hermosamente abiertos por lo mucho que han de mirar y de ver.


M. Lasala